Marko Rupnik, ante una de sus obras
El Vaticano desmiente cualquier resolución sobre el caso Rupnik y aclara que el proceso sigue en curso
La Santa Sede sale al paso de las informaciones publicadas en los últimos días y califica de «absolutamente infundadas» las noticias sobre una supuesta deliberación de los jueces
La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha emitido una aclaración oficial ante las recientes informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación sobre el proceso canónico que implica al sacerdote Marko Ivan Rupnik, acusado de abusos sexuales y psicológicos contra varias religiosas. El Vaticano ha subrayado que no existe todavía ninguna resolución por parte del colegio judicial encargado del caso.
Según el comunicado, las noticias que apuntan a una deliberación final son «absolutamente infundadas». En estos momentos, la evaluación del caso se encuentra en una fase activa y el colegio de jueces está procediendo al examen minucioso de toda la documentación recibida. Esta información proviene de diversas fuentes, incluyendo las diócesis implicadas, la Compañía de Jesús, los propios interesados y los informes publicados en la prensa.
Desde la Santa Sede se ha insistido en la necesidad de mantener la confidencialidad propia de cualquier procedimiento judicial. El objetivo de este silencio administrativo no es otro que el de «respetar el proceso mismo» y, fundamentalmente, evitar causar un daño adicional a todas las personas involucradas. Asimismo, se ha informado de que, si el tribunal requiriera más datos, actuará de forma autónoma para obtenerlos.
Naturaleza del proceso canónico
Asimismo, la Santa Sede ha querido recordar que «este proceso penal canónico tiene carácter judicial y, tal y como ya se ha comunicado, está exento de la prescripción de posibles delitos y podrá ofrecer indicaciones sobre la culpabilidad o inocencia con arreglo al Derecho Canónico».
Finalmente, el Vaticano ha marcado una clara distinción entre la jurisdicción eclesial y la civil. Mientras que el proceso canónico se limita a la vida interna de la Iglesia y a las penas que esta pueda imponer, Marko Ivan Rupnik permanece sujeto a la legislación de los países donde se hubieran cometido los presuntos delitos. En estos casos, la prescripción se rige por las leyes nacionales correspondientes, con independencia de la autoridad eclesiástica.