Fundado en 1910

León XIV en su audiencia con las monjas clarisasVatican Media

León XIV pide no temer la caída de vocaciones: «No nacen de la aplicación de estrategias, sino de la oración y el silencio»

En una audiencia ante la Federación de Clarisas Capuchinas de Italia, el Pontífice ha instado a primar la calidad del testimonio, la oración y la vida contemplativa por encima del número de integrantes

El Papa León XIV ha recibido este lunes en la Sala del Consistoro a las participantes de la Asamblea de la Federación de las Monjas Clarisas Capuchinas de Italia, en un encuentro celebrado coincidiendo con la festividad litúrgica de San Mateo, Apóstol y Evangelista. Durante su discurso, el Santo Padre ha valorado de forma muy positiva el trabajo de revisión y actualización de sus Constituciones, recordando que el primer y principal cometido de todos los religiosos es «la contemplación de las realidades divinas y la constante unión con Dios en la oración».

Uno de los puntos principales de la alocución ha sido la preocupación por la disminución del número de vocaciones en las comunidades contemplativas. A este respecto, el Pontífice ha advertido de que la reducción numérica «no debe turbar ni quitar la esperanza», e instó a las religiosas a no dejarse llevar por el temor a perder la autonomía ni por posturas de cierre o repliegue, invitándolas a cambiar de perspectiva ante las dificultades.

«Las vocaciones no nacen de la aplicación de estrategias organizativas, ni de campañas estudiadas sobre la mesa, sino de la oración, de la familiaridad con el Evangelio, del silencio, del saber acogerse con las propias imperfecciones», ha subrayado León XIV. En este sentido, ha señalado que las situaciones críticas pueden ayudar a descubrir potencialidades inesperadas, fijando la atención «no tanto en lo que respecta a las fuerzas numéricas, sino a la calidad de la propuesta». Además, el Papa ha recordado que, para llevar a cabo esta labor, «el Señor no nos pide ser impecables, sino dejarnos moldear por su gracia, humildemente, día a día».

El valor del silencio frente al ruido del mundo

Asimismo, el Obispo de Roma ha hecho hincapié en la necesidad de cuidar la formación inicial y permanente para estructurar una clausura en profunda comunión eclesial. Frente a una sociedad actual dominada por la prisa y el ruido, el Santo Padre ha pedido cultivar un silencio que haga sentir la necesidad de tiempos y espacios para detenerse y discernir, «sin temor a perder el 'instante fugaz'».

A la luz de los textos del Salmo 18, el Papa ha recalcado que el mensaje contemplativo se difunde «sin lenguaje, sin palabras, sin que se oiga su voz» por toda la tierra. Guiadas por la regla de Santa Clara y San Francisco, León XIV ha pedido a las monjas mantener una vida sobria, transparente y exigente. En un contexto globalizado e inquieto en el que «parece que se han perdido el gusto y la capacidad de «echar raíces»», el Pontífice ha presentado la entrega radical de la vida monástica como un signo valioso de fidelidad.

Para responder a las preguntas de sentido de la humanidad contemporánea, el Santo Padre ha suscrito las cuatro vías trazadas por la propia federación como «senderos seguros»: la escucha mutua, la comunión (koinonia), el servicio (diakonia) y el testimonio evangélico (martyria). Finalmente, León XIV ha expresado su gratitud a las monjas capuchinas definiéndolas como «antorchas y centinelas para la Iglesia y para el mundo».