Bebidas azucaradasFreepick

Salud

Una nutricionista alerta sobre este hábito común en los niños: «Lo hemos normalizado»

Para reemplazar las bebidas azucaradas, los expertos recomiendan el consumo de agua simple o con gas, agua infusionada con frutas y hierbas, tés y cafés sin azúcar, y leche descremada

El consumo de bebidas azucaradas es un problema global de salud pública, especialmente entre los más pequeños. Tal como revela un estudio publicado en la revista Lancet encontró, más del 25 % de los niños y adolescentes a nivel mundial consumieron más de tres porciones de bebidas azucaradas por semana.

Lo realmente preocupante es que, con el paso de los años, este dato no para de aumentar. Tal como destaca un nuevo análisis mundial realizado por la Universidad Tufts (Estados Unidos), los jóvenes consumieron casi un 23 % más de bebidas azucaradas en 2018 en comparación con 1990. En general, las ingestas fueron similares en niños y niñas, pero más altas en adolescentes, residentes urbanos e hijos de padres con niveles educativos más bajos.

El estudio, publicado en The BMJ, se basa en la Base de Datos Dietéticos Mundiales (Global Dietary Database), una amplia recopilación de lo que comen o beben las personas de todo el mundo, para generar las primeras estimaciones y tendencias mundiales de la ingesta de bebidas azucaradas entre los jóvenes, que incluyen: refrescos, zumos, bebidas energéticas, bebidas para deportistas y bebidas de frutas endulzadas en casa, como las aguas frescas, con azúcares añadidos y que contienen más de 50 kcal por ración de 1 taza.

Con estos datos en la mano, una gran cantidad de expertos han cargado contra una práctica cada vez más común entre los más pequeños. La nutricionista Sandra Moñino ha señalado el peligro que tienen las bebidas azucaradas –o carbonatadas– para los más pequeños .

«Es que una bebida carbonatada te puede llevar hasta 40 gramos de azúcar. Es que es una locura», señalaba la nutricionista. De igual manera, la nutricionista exponía en su podcast Con Jengibre y Limón –que hace junto a María Pérez Espín–, que en muchos casos optamos por pedir a nuestros hijos las famosas bebidas 'zero', las cuáles podrían ser incluso peores.

«Es que las bebidas zero llevan cantidades de edulcorantes excesivas. O sea, llevan edulcorantes que están prohibidos incluso en otros países, como puede ser por ejemplo el Acesulfamo-K, el Aspartamo y el Ciclamato, que al final es como dulcorantes artificiales que endulzan hasta 400, 600 veces más que el azúcar. Hemos normalizado que los niños puedan beber este tipo de bebidas», señalaba Moñino.

Por ello, para reemplazar las bebidas azucaradas, los expertos recomiendan el consumo de agua simple o con gas, agua infusionada con frutas y hierbas, tés y cafés sin azúcar, y leche descremada. Otras alternativas incluyen kombucha y batidos naturales. Se recomienda evitar los refrescos, jugos procesados y bebidas con gran contenido de azúcar para mejorar la salud y la hidratación.