Gominolas de melatonina.Getty Images

Gominolas de melatonina: ¿Sirven para algo? ¿Cuánto tiempo se pueden tomar?

Una experta destaca el efecto «discreto» en adultos sanos con insomnio inespecífico

Los trastornos del sueño afectan a una parte muy amplia de la población en España. En concreto, se estima que entre un 25 % y un 35 % de los adultos padece insomnio transitorio, mientras que entre un 10 % y un 15 % sufre insomnio crónico. En este contexto, las soluciones destinadas a facilitar el descanso nocturno despiertan cada vez más interés y se han convertido en una opción buscada por quienes tienen dificultades para dormir.

Los suplementos de melatonina se han hecho un hueco en las mesillas de noche de muchos españoles. Su formato de gominola, además de contener melatonina, suelen llevar extractos vegetales tales como la lavanda, la camomila o la valeriana y aportes vitamínicos como la B6.

Qué es la melatonina

La melatonina es una hormona que el organismo produce de manera natural y cuya segregación está vinculada al momento en que aparece el sueño. Asimismo, desempeña funciones relacionadas con la regulación del reloj biológico, la mejora de la respuesta del sistema inmunológico y la estimulación de la secreción de la hormona del crecimiento.

No obstante, la profesora del Departamento de Biomedicina y Odontología de la Universidad Europea, Laura Redondo, ha precisado que, «en adultos sanos con insomnio inespecífico», el efecto de las gominolas de melatonina para corregir este problema «suele ser discreto y, en ocasiones, no demasiado significativo».

La especialista también ha advertido sobre la forma en que estos productos se están incorporando al consumo cotidiano. «La melatonina es una hormona con efectos fisiológicos reales y tratarla como si fuera un caramelo o chuchería podría conducir a banalizar su uso», ha destacado, en alusión al aumento de su consumo como aparente «solución rápida» para dormir. Esta tendencia ha llevado a poner el foco en los riesgos derivados de utilizar este tipo de suplementos sin supervisión.

En la misma línea, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ya ha alertado sobre el peligro de recurrir a remedios sin validez médica. Según viene advirtiendo esta entidad, no solo pueden resultar ineficaces, sino que además pueden retrasar la detección de trastornos del sueño subyacentes, como la apnea o la ansiedad. Aun así, la evidencia científica sí respalda el uso de la melatonina en determinados supuestos, especialmente en aquellos relacionados con alteraciones del reloj biológico, como el jet lag o los horarios de sueño irregulares.

Redondo ha remarcado además una cuestión esencial sobre estos productos: «La mayoría de los estudios clínicos se han realizado con formulaciones farmacéuticas estandarizadas, no con gominolas, cuya forma de liberación y dosis real pueden influir notablemente en la respuesta», ha declarado. En ese sentido, ha explicado que, en adultos sanos con problemas leves de insomnio, «puede ayudar a acortar el tiempo que se tarda en conciliar el sueño, pero no transforma como tal el ciclo del sueño».

Desde la citada institución académica también han señalado que la percepción de inocuidad puede acarrear un riesgo añadido. En algunos suplementos, la cantidad real de melatonina presente en cada unidad es inferior a la necesaria para producir un efecto farmacológico. Según ha afirmado esta especialista, «esto provoca que el consumidor, al no percibir el efecto deseado, ingiera más unidades para alcanzarlo, un consumo excesivo que puede derivar en efectos adversos como somnolencia residual, cefalea o mareos».

Interacción con otros medicamentos

De hecho, aunque la melatonina presenta un perfil de seguridad razonable, no puede considerarse una sustancia neutra. Además de potenciar el efecto sedante de otros fármacos, puede generar interacciones con antibióticos, antiepilépticos y antidepresivos, por lo que «es un principio activo más que debe revisarse a la hora de conciliar con el resto de medicación», ha explicado Redondo.

Ante esta situación, la profesora ha querido insistir en que «lo más eficaz sigue siendo, paradójicamente, lo más simple». Por ello, apuesta por mantener una rutina de sueño regular, reducir la exposición a las pantallas antes de acostarse, practicar ejercicio de forma habitual y procurar un ambiente oscuro y silencioso durante la noche. Se trata, según ha subrayado, de medidas con «un impacto fisiológico más sólido que cualquier suplemento».

Cuánto tiempo tomarlas

Desde Asfarma no recomiendan la ingesta de melatonina todos los días, incluso en pequeñas dosis, durante más de tres meses, a no ser que tu médico te lo haya indicado y realice un seguimiento de tu tratamiento. Te recomendamos que sigas las indicaciones de los productos y que no superes la dosis diaria recomendada, que variará según la marca.

En cualquier caso, sí señalan que la melatonina es segura y que no tiene efectos secundarios, siempre que se consuma con moderación y se respeten las recomendaciones de uso.