La exposición a la luz solar influyen de forma directa en el estado de ánimo
Por qué los días soleados nos hacen sentir más felices que los lluviosos
La exposición a la luz solar influyen de forma directa en el estado de ánimo y los niveles de energía
El profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo, Fernando Miralles, explica que «entre el 30 % y el 50 % de las personas es meteorosensible, es decir, que el tiempo atmosférico afecta a su estado de ánimo». El profesor afirma que estas personas, en invierno están mucho más deprimidas, decaídas y no tendrá ganas de hacer nada.
Los periodos prolongados de lluvia y cielos cubiertos no solo alteran la rutina diaria, sino que también pueden influir en el bienestar emocional. La reducción de la luz solar, clave en la regulación de la serotonina —neurotransmisor vinculado al estado de ánimo—, así como en el ajuste del ritmo circadiano que regula los ciclos de sueño y vigilia, está en el centro de este fenómeno.
Según la Sociedad Española de Psiquiatría, al menos un 90% de los adultos en España experimenta cambios sutiles en el estado de ánimo, la energía y el sueño cuando la falta de luz se prolonga en el tiempo. Aunque estas alteraciones no suelen derivar en un trastorno depresivo, sí se manifiestan en forma de mayor cansancio, irritabilidad o desánimo transitorio. Además, pueden agravar la situación de personas con diagnósticos psiquiátricos previos, favoreciendo recaídas.
La especialista Soraya Bajat, jefa de servicio de Salud Mental de los hospitales universitarios Sanitas La Moraleja y La Zarzuela, detalla el impacto biológico de la falta de luz: «Desde el punto de vista biológico, la disminución de luz natural reduce la producción de serotonina y altera la secreción de melatonina, hormona implicada en el descanso nocturno. La menor exposición solar también influye en la síntesis de vitamina D, cuyo déficit se ha asociado con una mayor presencia de síntomas depresivos. Tras varios días consecutivos sin apenas claridad, el organismo recibe menos estímulos activadores y eso repercute en la energía diaria».
Exposición a la luz solar
Por contra, la exposición a la luz solar influyen de forma directa en el estado de ánimo y los niveles de energía.
La Dra. Mónica Zarate explica que la exposición a la luz solar influye de forma directa tanto en la salud física como en el bienestar emocional. Cuando la piel entra en contacto con el sol, el organismo activa la producción de vitamina D, una sustancia esencial para múltiples funciones corporales, entre ellas la regulación del estado de ánimo.
Además, la luz natural desempeña un papel clave en el control de los ritmos biológicos. La exposición solar contribuye a regular los ciclos de sueño, favoreciendo un descanso más reparador y un mejor equilibrio emocional.
Otro de los efectos destacados es el aumento de la serotonina, conocida como la «hormona de la felicidad». Diversos estudios han demostrado que recibir luz solar, especialmente durante las primeras horas del día, estimula su producción, lo que se traduce en una mejora del ánimo.
Por último, la luz del día también interviene en la regulación de la melatonina, la hormona encargada de inducir el sueño. Una adecuada exposición durante las horas diurnas permite que el organismo la produzca de manera más eficiente al llegar la noche, facilitando así el descanso.
Según explican expertos de Acimut Psicología Aplicada muchas personas experimentan una mayor sensación de vitalidad, optimismo y activación durante los días soleados y con más horas de luz, lo que favorece la realización de actividades y la interacción social.