EL ejercicio para combatir el estrésGetty Images /RR.SS.

El mejor antidepresivo natural para contrarrestar el estrés, según la psiquiatra Leyla Morillo

La actividad aeróbica regular reduce el cortisol a largo plazo, según un nuevo ensayo clínico

La psiquiatra Leyla Morillo sostiene que la actividad física constituye el mejor antidepresivo natural para hacer frente al estrés y favorecer una mejora del estado de ánimo, del descanso, del apetito y de los niveles de energía, además de contar con respaldo científico. Según explica, «el deporte no es magia pero ayuda a aumentar neurotransmisores que nos ayudan en el estado del ánimo. Y de paso incrementar endorfinas que nos ayudan con sensación de bienestar».

Morillo subraya que, en casos de depresión leve, el ejercicio puede plantearse incluso como primera opción terapéutica. No obstante, advierte de que no siempre es suficiente por sí solo: «Esto no significa que en todas las depresiones el ejercicio sea suficiente; en muchos casos es necesario combinarlo con terapia psicológica y tratamiento farmacológico», matiza.

La experta también insiste en la importancia de adaptar la actividad física a las preferencias personales y evitar planteamientos rígidos: «No es necesario hacer ejercicio todos los días ni pasar horas en el gimnasio. Lo importante es encontrar una actividad que resulte agradable e intentar practicarla al menos tres veces por semana».

La doctora remarca que su efecto positivo no responde solo a una percepción subjetiva, sino que está apoyado por evidencia científica.

Evidencia científica

Un ensayo clínico pionero ha aportado nueva evidencia sobre los beneficios del ejercicio físico en la regulación del estrés y la salud emocional. El estudio, publicado el 17 de marzo de 2026 en la revista Journal of Sport and Health Science, analiza por primera vez los efectos a largo plazo de la actividad aeróbica sobre la biología del estrés.

La investigación, de un año de duración y dirigida por los científicos Peter J. Gianaros, de la Universidad de Pittsburgh, y Kirk I. Erickson, del Instituto de Investigación AdventHealth, se centró en evaluar cómo el cumplimiento de las recomendaciones de actividad física de la Asociación Americana del Corazón influye en marcadores biológicos del estrés, con especial atención al cortisol, la principal hormona implicada en esta respuesta fisiológica.

El ensayo incluyó a 130 adultos de entre 26 y 58 años, divididos en dos grupos. Uno de ellos realizó 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa durante doce meses, mientras que el grupo de control recibió únicamente pautas generales sobre hábitos saludables sin modificar su nivel de actividad.

Entre los resultados más relevantes destaca una reducción significativa del cortisol a largo plazo en los participantes que siguieron el programa de ejercicio. Esta hormona desempeña un papel clave en funciones como el metabolismo, el sistema inmunitario, el sueño, la memoria y la regulación del estado de ánimo, y su elevación sostenida se asocia con enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y problemas de salud mental.

«El efecto del ejercicio sobre los niveles de cortisol a largo plazo podría ser uno de los mecanismos que explican su papel protector frente a diversas enfermedades y trastornos mentales, aunque se necesita más investigación», explicó Gianaros.

Resultados previos derivados del mismo ensayo ya habían apuntado a otros beneficios del ejercicio, como su potencial para ralentizar el envejecimiento cerebral, observado mediante técnicas de neuroimagen.

Los investigadores confían en que estos datos refuercen la importancia de cumplir con la recomendación de al menos 150 minutos semanales de actividad física, no solo para mejorar la salud física, sino también para aumentar la resiliencia mental y reducir el impacto del estrés en la vida cotidiana.