Agua con hieloGetty Images

¿Es malo beber agua muy fría? Esto dicen los expertos

La temperatura del agua influye en la sensación de bienestar, aunque sus efectos sobre la salud son limitados

La temperatura del agua que consumimos puede modificar la sensación de confort y algunos procesos fisiológicos, aunque los expertos coinciden en que mantenerse hidratado es mucho más importante que la temperatura a la que se bebe.

El consumo de agua con hielo puede resultar especialmente refrescante en días calurosos o después de realizar actividad física. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar molestias transitorias, como sensibilidad dental, dolor de garganta o malestar gastrointestinal.

Aunque existe la creencia de que el agua muy fría, aquella con abundantes hielos dificulta la digestión, la evidencia científica disponible indica que su efecto sobre este proceso es limitado y temporal.

El agua de la nevera suele ser una opción agradable para muchas personas y puede favorecer la hidratación, especialmente en ambientes cálidos. En general, no supone riesgos para la salud en personas sanas, salvo que provoque molestias individuales.

Frente a las dos anteriores el agua a temperatura ambiente es para muchos especialistas la mejor por ser bien tolerada durante todo el día. Al no generar contrastes térmicos importantes, suele resultar cómoda para el sistema digestivo y facilita una hidratación regular.

El agua tibia es una elección habitual en algunas culturas y puede proporcionar una sensación de relajación. Además, algunas personas refieren una mayor comodidad digestiva al consumirla, especialmente por la mañana o después de las comidas. No obstante, las afirmaciones sobre que activa el metabolismo o mejora significativamente la circulación carecen de evidencia científica concluyente, explican desde Reanimar.

Lo más importante: hidratarse

Más allá de la temperatura, los especialistas recuerdan que la clave es mantener una ingesta adecuada de líquidos a lo largo del día. La mejor temperatura será, en la mayoría de los casos, aquella que facilite que cada persona beba agua de forma regular y suficiente.

AGUA MUY FRÍA (con hielo)

  • Ralentiza la digestión
  • Aumenta la sensibilidad de garganta
  • Puede causar un choque térmico repentino

AGUA FRÍA (de la nevera)

  • Ralentiza levemente la digestión
  • Sensación refrescante
  • Aceptable ocasionalmente

AGUA A TEMPERATURA AMBIENTE

  • Facilita la digestión
  • No causa estrés corporal
  • Favorece la hidratación

AGUA TIBIA

  • Favorece la digestión
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Tiene efecto relajante