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Los cinco bulos más extendidos sobre el sol que nos acerca al cáncer de piel

Los especialistas consideran el bronceado como una señal de alarma

Con la llegada del verano, vuelve al primer plano el debate sobre la exposición solar y su relación con el cáncer de piel, uno de los diagnósticos oncológicos más frecuentes en España. Al mismo tiempo, proliferan en redes sociales bulos y mensajes sin base científica que dificultan la labor de prevención y educación sanitaria impulsada por las instituciones.

«Podemos prevenir hasta el 50 % de los diagnósticos oncológicos, y el de piel es uno de los más fáciles de evitar», explica Adriana Fonte, médica del departamento de Prevención de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Madrid. La especialista insiste en que «lo mejor es protegerse todo el año, sin excepciones», especialmente ante una realidad preocupante: «Han aumentado un 40 % en los últimos cuatro años».

Mitos sobre la exposición solar

Ante la llegada de la temporada estival, la AECC ha recopilado algunos de los principales mitos sobre la exposición solar que reaparecen cada año y que pueden poner en riesgo la salud de la piel.

exposición directa al sol para producir vitamina D

Uno de los bulos más extendidos sostiene que tomar el sol sin protección es imprescindible para sintetizar vitamina D e incluso que aporta beneficios al aparato digestivo. Sin embargo, no existe evidencia científica que respalde estas afirmaciones.

Los expertos recuerdan que la radiación solar puede dañar el ADN celular, alterar los mecanismos de defensa de la piel y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo. Además, la producción de vitamina D se mantiene incluso utilizando protección solar, ya que los filtros previenen el daño causado por las radiaciones ultravioleta sin impedir completamente la síntesis de esta vitamina. En caso de déficit, añaden, la suplementación resulta una alternativa segura y eficaz.

El bronceado es saludable

Otra creencia habitual es asociar el bronceado con una piel sana. En realidad, los especialistas lo consideran una señal de alarma.

El oscurecimiento de la piel se produce como respuesta a la exposición a la radiación ultravioleta B (UVB), responsable también de buena parte del daño celular relacionado con el cáncer de piel. Por ello, la búsqueda deliberada del bronceado, ya sea mediante exposición solar o cabinas de rayos UVA, implica riesgos para la salud. De hecho, las camas de bronceado artificial están consideradas cancerígenas.

Si está nublado, no hace falta protección solar

La ausencia de sol visible no elimina el riesgo de exposición a la radiación ultravioleta. Las nubes permiten el paso de aproximadamente el 80 % de estas radiaciones, mientras que superficies como la nieve, el agua o la arena las reflejan y dispersan.

Por este motivo, los expertos recomiendan mantener la protección solar durante todo el año. El daño provocado por la radiación es acumulativo, afecta al ADN celular y contribuye al fotoenvejecimiento, lo que explica la conocida afirmación de que «la piel tiene memoria».

Las pieles oscuras no necesitan protección

La mayor cantidad de melanina presente en las pieles oscuras proporciona una protección natural superior frente a la radiación solar, pero no elimina el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Aunque las personas con fototipos más altos suelen sufrir menos quemaduras, también pueden desarrollar melanomas y otros tumores cutáneos. Además, en muchos casos el diagnóstico se realiza de forma más tardía, lo que empeora el pronóstico. Por ello, los especialistas recomiendan la fotoprotección en todos los tipos de piel.

El maquillaje con factor de protección es suficiente

Muchos cosméticos incorporan factor de protección solar (SPF), pero los expertos advierten de que no sustituyen a un protector solar específico.

Aunque estos productos aportan cierta protección adicional, suelen tener factores de protección bajos, generalmente entre SPF 15 y SPF 30. Para una protección adecuada, se recomienda utilizar fotoprotectores de SPF 50 o superior, aplicados en cantidad suficiente y reaplicados cada dos horas.

Formación para prevenir el cáncer

Coincidiendo con el aumento de actividades al aire libre durante el verano, la Asociación Española Contra el Cáncer ha puesto en marcha un programa de Formación de Agentes del Cambio dirigido a jóvenes y referentes comunitarios.

La iniciativa busca fomentar hábitos saludables y concienciar sobre la importancia de la fotoprotección para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de piel, especialmente entre niños, adolescentes y colectivos con exposición solar continuada por motivos laborales.

«Buscamos crear una red de agentes capaces de sensibilizar, generar conciencia y promover entornos más saludables, convirtiéndoles en líderes dentro de sus espacios habituales, sociales y digitales», explica Cecilia Díaz-Estébanez, técnica de prevención de la Asociación. «Tratamos no solo de aumentar el conocimiento sobre prevención del cáncer de piel o melanoma», añade, «sino también favorecer cambios reales en los hábitos cotidianos y fomentar una cultura de cuidado y protección de la salud».