Calor

Las altas temperaturas han llegado de forma anticipada a gran parte de EspañaGetty Images/iStockphoto

Cómo proteger la salud física y mental ante las altas temperaturas de estos días

Las altas temperaturas de estos días han pillado a la mitad de los españoles con el termostato desajustado y la ropa de invierno aún en el armario. Las altas temperaturas han llegado de forma anticipada a gran parte de España y, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los termómetros seguirán marcando valores «de pleno verano» durante los próximos días.

El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha señalado que las temperaturas se situarán entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para esta época del año, especialmente en la mitad norte peninsular. Además, continuarán las noches tropicales —con mínimas superiores a 20 ºC— en el centro, sur y litoral mediterráneo.

Ante este episodio de calor intenso, los especialistas insisten en la importancia de extremar las medidas de prevención.

Cómo protegerse del calor

Los expertos recomiendan evitar la exposición solar y el ejercicio físico durante las horas centrales del día, mantener una hidratación constante y utilizar ropa ligera, de colores claros y tejidos naturales.

También aconsejan permanecer en espacios ventilados o climatizados y utilizar sombreros, gafas de sol y protección solar.

En el ámbito de la alimentación, se recomienda priorizar comidas ligeras y aumentar el consumo de frutas y verduras ricas en agua, al tiempo que se evita el alcohol y las bebidas azucaradas.

En el caso de las personas mayores que viven solas, los especialistas recuerdan la importancia de mantener un seguimiento frecuente. «Si se tiene más de 65 años y se vive solo, es importante que contacten con usted dos veces al día», señalan.

El calor también afecta a la salud mental

Más allá del impacto físico, el calor extremo también puede alterar el bienestar psicológico. Irritabilidad, ansiedad, fatiga mental, dificultad de concentración o sensación de tristeza pueden intensificarse durante las olas de calor prolongadas.

El doctor Miquel Bel advierte de que las altas temperaturas actúan como un factor adicional de estrés para el organismo. «Cuando el sistema ya está al límite, el calor puede desbordarlo con facilidad», explica el especialista.

Grupos especialmente vulnerables

Según el psiquiatra, algunos colectivos presentan un mayor riesgo de sufrir alteraciones emocionales relacionadas con el calor:

  • Personas con ansiedad o estrés previos.
  • Pacientes en tratamiento con psicofármacos, especialmente antipsicóticos, estabilizadores del ánimo o determinados antidepresivos.
  • Niños, adolescentes y personas mayores.
  • Pacientes con enfermedades como fibromialgia, fatiga crónica o patologías reumatológicas.

El calor puede agravar síntomas físicos y emocionales, aumentando el cansancio, la irritabilidad o los cuadros depresivos.

El impacto en el sueño

Uno de los efectos más frecuentes de las altas temperaturas es la alteración del descanso nocturno. El calor sostenido favorece la activación del sistema nervioso simpático, incrementa la liberación de cortisol —la hormona del estrés— y reduce la producción de melatonina, clave para conciliar el sueño.

«La falta de descanso afecta directamente al estado de ánimo, la tolerancia emocional y la concentración», explica el doctor Bel.

Tras varios días de sueño insuficiente, muchas personas pueden experimentar una especie de «niebla mental», tristeza o una mayor impulsividad. En quienes tienen antecedentes de ansiedad o depresión, dormir mal puede favorecer recaídas o empeorar síntomas previos.

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