La terapia de canto puede ser eficaz para tratar los eructos crónicos
Investigación
Cantar reduce los eructos crónicos mejor que la respiración diafragmática
El canto combina el control de la respiración con una actividad participativa y motivadora
La terapia de canto podría convertirse en una nueva alternativa para tratar los eructos supragástricos, un trastorno digestivo crónico que puede llegar a provocar cientos o incluso miles de eructos al día y afectar de forma importante a la calidad de vida de quienes lo padecen. Así lo sugiere un ensayo clínico aleatorizado cuyos resultados se publicarán en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology, de la Asociación Americana de Gastroenterología.
Se trata del primer ensayo clínico controlado que evalúa el efecto de la terapia de canto en pacientes con este trastorno, caracterizado por la entrada y salida repetida de aire en el esófago, en lugar de proceder del estómago como ocurre en un eructo normal.
Los resultados muestran que una terapia de canto estructurada consigue un alivio de los síntomas superior al obtenido con la respiración diafragmática, considerada actualmente el tratamiento conductual de primera línea para esta afección.
El estudio incluyó a 72 adultos diagnosticados de eructos supragástricos, que fueron asignados de forma aleatoria a recibir terapia de canto o ejercicios de respiración diafragmática. Tras completar el tratamiento, los investigadores realizaron un seguimiento durante un mes para evaluar la evolución de los síntomas, el impacto sobre la calidad de vida y la aceptación de ambas intervenciones.
Una semana de tratamiento
Después de la primera semana de tratamiento, el 72,2 % de los pacientes que participaron en la terapia de canto había reducido al menos un 50 % la gravedad de sus síntomas, frente al 38,9 % de quienes realizaron ejercicios de respiración diafragmática.
Las diferencias también se mantuvieron un mes después. En ese momento, la mitad de los pacientes tratados con terapia de canto seguían mostrando una respuesta clínica significativa, mientras que en el grupo de respiración diafragmática esa proporción descendía al 30,6 %.
Además del mayor alivio de los síntomas, los participantes que recibieron terapia de canto también experimentaron una mejora más importante en su calidad de vida y valoraron la intervención como una experiencia más agradable que los ejercicios respiratorios convencionales.
Los investigadores decidieron estudiar esta estrategia porque el canto combina el control de la respiración con una actividad participativa y motivadora, lo que podría favorecer una mayor adherencia al tratamiento a largo plazo. Aunque ambas terapias demostraron ser eficaces para reducir los síntomas, la terapia de canto proporcionó beneficios más intensos y duraderos.
Los pacientes de mayor edad y aquellos con cuadros más graves podrían ser quienes obtengan un mayor beneficio
El análisis también permitió identificar tres factores asociados a una mejor respuesta al tratamiento: haber recibido terapia de canto, una mayor edad y una mayor intensidad de los síntomas al inicio del estudio. Según los autores, estos resultados sugieren que los pacientes de mayor edad y aquellos con cuadros más graves podrían ser quienes obtengan un mayor beneficio de esta intervención.
Los investigadores reconocen, no obstante, varias limitaciones. El seguimiento solo se prolongó durante un mes, todos los participantes pertenecían a una misma población cultural y, por la propia naturaleza de las intervenciones, no era posible que desconocieran el tratamiento que estaban recibiendo. Por ello, consideran necesario realizar nuevos estudios que permitan confirmar estos resultados a largo plazo y determinar si la terapia de canto puede adaptarse con éxito a poblaciones más amplias.