El 12 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña
Día Internacional de Acción contra la Migraña
Migraña: qué es, cuáles son sus causas, síntomas y tratamiento
Este 12 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña
Este sábado, 12 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, una enfermedad neurológica que provoca episodios recurrentes de dolor de cabeza intenso que condiciona la vida de más de 1.200 millones de personas en todo el mundo.
Los expertos explican que la migraña se manifiesta a través de crisis de dolor de cabeza que pueden prolongarse hasta tres días y que suelen venir acompañadas de otros síntomas como hipersensibilidad a estímulos sensoriales (luz, sonido, olores), náuseas o aura. Esta afección no es solo un dolor de cabeza, sino una enfermedad de carácter neurológico que afecta profundamente a todos los aspectos de la vida diaria.
En España, los datos del último estudio epidemiológico nacional elaborado por miembros del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN) sitúan la prevalencia de la migraña en el 13,1 % de la población adulta. Este porcentaje equivale a más de cinco millones de personas.
«La migraña es una enfermedad que continúa teniendo un enorme impacto en la vida de quienes la sufren. Los nuevos datos confirman que casi la mitad de los pacientes, un 48,9 %, presenta algún grado de discapacidad asociado a su enfermedad, y que 1 de cada 5 sufre una discapacidad grave», explica el doctor Roberto Belvís, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
El especialista añade: «Además, la migraña se asocia a un peor estado de salud mental: casi 4 de cada 10 pacientes presentan síntomas depresivos de moderados a graves, y su calidad de vida, medida con escalas validadas, se sitúa muy por debajo de la de la población general».
Tratamientos
La SEN recuerda que desde 2019 hay disponibles en España seis fármacos anti-CGRP. No obstante, su prescripción está sometida a unos criterios de financiación considerablemente más estrictos que los establecidos por la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
Mientras la EMA permite su empleo a partir de cuatro días de migraña al mes, el Sistema Nacional de Salud exige que el paciente sufra al menos ocho días de migraña mensuales y que previamente hayan fracasado tres tratamientos preventivos diferentes.
«Actualmente disponemos de tratamientos capaces de cambiar radicalmente la vida de los pacientes con migraña, y sin embargo la inmensa mayoría de quienes podrían beneficiarse de ellos no está accediendo a estos fármacos», señala el doctor Roberto Belvís.
Diagnóstico
El diagnóstico constituye otro de los grandes problemas asociados a esta enfermedad. «Pero de poco sirven los tratamientos si el paciente no cuenta con un diagnóstico correcto. Según los datos que manejamos en la SEN, más de un 40 % de las personas que padecen migraña en España están aún sin diagnosticar, y a esto se suma que cerca de un 25 % de los pacientes con migraña no ha consultado nunca su dolencia con un médico. Es decir, hay más de 2 millones de personas en España sin diagnosticar, y además, algunos estudios apuntan a que el retraso en el diagnóstico de la migraña es, en España, superior a los 6 años», comenta el doctor Roberto Belvís.
Por otra parte, el nuevo estudio señala que un 12,7 % de los pacientes utiliza opioides. Ambas prácticas están altamente desaconsejadas debido al riesgo de provocar dolor de cabeza por abuso de medicación y favorecer que la enfermedad se cronifique.
«Ante un dolor de cabeza frecuente o incapacitante que condiciona la vida diaria, es fundamental acudir al neurólogo y no recurrir a la automedicación ni resignarse pensando que no hay nada que hacer», concluye el doctor Roberto Belvís.
Causas de las migrañas
La Fundación Instituto Roche explica en una infografía como parte de su colección «Hablando Sobre» que su origen es multifactorial y distintos elementos influyen en el desarrollo y la evolución, así como en la eficacia de su tratamiento.
La genética está implicada en la susceptibilidad a desarrollar migraña y puede influir en el subtipo (con o sin aura), en el curso clínico y en la repuesta al tratamiento.
Cambios hormonales como la caída de estrógenos antes de la menstruación o los cambios de la perimenopausia pueden intensificar la actividad de la migraña, lo que hace que su curso sea distinto según el sexo y la etapa vital de cada persona.
Diferentes patologías como la obesidad, la depresión o ansiedad, el insomnio o la hipertensión pueden favorecer que la migraña evolucione hacia una forma crónica, y también modulan la respuesta al tratamiento.
El tabaquismo, la dieta, el consumo de café, el indice de masa corporal (IMC) y el nivel de actividad fisica se han relacionado con el resgo de migraña.
Tipos de migrañas
La migraña puede ser sin aura que se caracteriza por un dolor de cabeza pulsátil y suele acompañarse de náuseas y/o vómitos y de molestia a la luz y al sonido. Es la más habitual.
En la migraña con aurea además del dolor, aparecen síntomas neurológicos pasajeros (hormigueo, dificultad para hablar, alteraciones visuales..) justo antes o durante la crisis.
Existen varios subtipos según la zona del sistema nervioso afectada. El más conocido a nivel genético es la migraña hemipléjica (causa debilidad muscular temporal en un lado del cuerpo), con mutaciones identificadas en genes concretos.
Según la frecuencia de las crisis, la migraña es episódica cuando se presenta menos de 15 días al mes. Se considera crónica si el dolor aparece 15 o más días al mes durante al menos tres meses consecutivos.
Migraña
El doctor Roberto Belvís, subraya finalmente las posibilidades que ofrecen los tratamientos disponibles para controlar la enfermedad: «La migraña no tiene cura, pero sí se puede tratar y controlar. Con un diagnóstico y un tratamiento adecuados, una gran mayoría de los pacientes puede mejorar de forma notable su calidad de vida. Contamos con un arsenal terapéutico cada vez más amplio y eficaz, y nuestra obligación como sociedad científica es seguir trabajando para que llegue a todos los pacientes que lo necesitan, sin barreras ni desigualdades».