El sol puede provocar reacción en la piel
¿Existe la alergia al sol? Esto es lo que opinan los médicos
Con la llegada del buen tiempo, son muchas las personas que aseguran sufrir «alergia al sol» al notar alteraciones en la piel tras exponerse a la radiación solar. Sin embargo, los especialistas aclaran que este término, ampliamente utilizado, no es del todo correcto desde el punto de vista médico.
Las dos afecciones más frecuentes asociadas a esta reacción cutánea son la urticaria solar y la erupción polimorfa lumínica, aunque ninguna de ellas responde a un mecanismo alérgico propiamente dicho.
La urticaria solar es una forma de fotosensibilidad que se caracteriza por la aparición de picor, enrojecimiento y ronchas en las zonas expuestas al sol. Los síntomas suelen manifestarse entre cinco y quince minutos después de la exposición y, por lo general, desaparecen en menos de 24 horas.
Por su parte, la erupción polimorfa lumínica aparece con mayor frecuencia durante el inicio del verano. Suele afectar especialmente a áreas como la cara, el cuello y el escote, provocando pequeñas lesiones cutáneas que surgen horas después de la exposición solar.
Los expertos insisten en que, pese a su nombre popular, estas alteraciones no constituyen una alergia. «La patología conocida como 'alergia al sol' en realidad no existe. Este nombre engloba diferentes alteraciones de la piel que tienen en común su reacción ante la exposición solar, aunque ninguna de ellas sea una verdadera alergia», explican los especialistas.
En cuanto al tratamiento, los antihistamínicos suelen ser la primera opción terapéutica para aliviar los síntomas de forma rápida. Cuando la respuesta no es suficiente, el médico puede valorar la utilización de corticoides.
La prevención sigue siendo la medida más eficaz. Los dermatólogos recomiendan utilizar protectores solares de amplio espectro y con un factor de protección elevado, además de evitar exposiciones prolongadas durante las horas centrales del día.
Los dermatólogos recomiendan utilizar protectores solares de amplio espectro
En algunos casos de erupción polimorfa lumínica persistente, exertos del servicio de Alergología del Hospital Universitario de Torrejón afirman que se puede recurrirse a tratamientos de desensibilización mediante exposición progresiva a radiación UVA y UVB, con el objetivo de que la piel se adapte gradualmente a la luz solar.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo destaca el fototipo cutáneo. Las personas de piel clara presentan una mayor predisposición a desarrollar este tipo de reacciones. Asimismo, determinadas sustancias presentes en perfumes, desinfectantes, cosméticos o incluso algunos protectores solares pueden desencadenar reacciones cutáneas tras la exposición al sol.
Algunos medicamentos también pueden aumentar la sensibilidad solar. Es el caso de ciertos antibióticos, fármacos con sulfamidas o determinados analgésicos, que favorecen la aparición de quemaduras o reacciones cutáneas.
Ante la aparición repetida de lesiones en la piel tras la exposición solar, los especialistas recomiendan acudir al médico para obtener un diagnóstico preciso y establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.