La importancia de limpiar las botellas correctamenteGetty/ Urbazon

Cómo eliminar el mal olor de botellas y termos: cuatro trucos caseros que sí funcionan

Las botellas de agua reutilizables se han convertido en un imprescindible para deportistas, escolares y trabajadores que pasan muchas horas fuera de casa. Ya sean de acero inoxidable, plástico o cristal, representan una alternativa mucho más sostenible que las botellas de un solo uso. Sin embargo, si no se limpian correctamente, también pueden convertirse en un foco de bacterias.

Los expertos recomiendan lavar la botella a diario con agua caliente y jabón, especialmente si se utiliza de forma continuada. Pero cuando esta limpieza no se realiza con frecuencia, los microorganismos pueden multiplicarse en su interior y, sobre todo, en las tapas, boquillas y pajitas.

Un estudio realizado por especialistas en tratamiento de agua de la empresa estadounidense WaterFilterGuru.com, analizó distintos tipos de botellas reutilizables, incluidas las de tapa de rosca, boquilla y pajita.

Los investigadores detectaron la presencia de dos grupos de bacterias, bacilos y bacilos gramnegativos, en todos los modelos analizados. De media, las botellas contenían 20,8 millones de unidades formadoras de colonias de bacterias gramnegativas.

Según los autores, una botella reutilizable mal higienizada puede albergar hasta 40.000 veces más bacterias que un asiento de inodoro, más de cuatro veces las que se encuentran en un ratón de ordenador y alrededor de 14 veces más que un cuenco para mascotas.

El estudio también observó diferencias según el tipo de cierre. Las botellas con boquilla abatible y las de tapón de rosca fueron las que presentaron una mayor carga bacteriana, alcanzando aproximadamente 30 millones de unidades formadoras de colonias de bacterias gramnegativas.

Para reducir el riesgo de proliferación de microorganismos, los expertos aconsejan lavar la botella todos los días con agua caliente y jabón, dejarla secar completamente antes de volver a cerrarla y prestar especial atención a las tapas, juntas y pajitas, donde la humedad y los restos de saliva favorecen el crecimiento de bacterias.

Sin embargo, con el uso continuado, y especialmente cuando permanecen cerrados durante días, las botellas reutilizables y los termos pueden acabar acumulando malos olores o un sabor desagradable que no desaparece con un lavado convencional.

Cómo limpiar las botellas

Para estos casos, la experta en limpieza y orden Laura Guerrero comparte en sus redes sociales cuatro remedios caseros que ayudan a eliminar los olores persistentes y los restos acumulados en el interior y con ello la proliferación de microorganismos.

Bicarbonato y vinagre blanco

Este es el método más conocido y uno de los más eficaces para neutralizar los malos olores. «El primero es un clásico. Añadir una cucharadita de bicarbonato y un chorro de vinagre blanco y dejar actuar cinco minutos. Mientras tanto hacer lo mismo con los tapones, que también acumulan muchos hongos. Pasados cinco minutos poner agua caliente, enjuagar y listo», explica.

Sal gruesa y lavavajillas

Si el problema son manchas o restos de batidos y otras bebidas espesas, Guerrero recomienda utilizar un limpiador con efecto abrasivo. «Ponemos tres dedos de agua, un puñado de sal gruesa y un poquito de lavavajillas. Agitamos bien hasta que se limpie», señala.

Arroz y vinagre

Cuando los métodos anteriores no son suficientes, el arroz puede ayudar a desprender la suciedad adherida gracias a la fricción. «Pon agua templada hasta la mitad, un puñado de arroz y un chorro de vinagre blanco. Se cierra y agitas bien», recomienda.

El remedio más potente

Para los casos más difíciles, la experta propone una limpieza más profunda dejando actuar la mezcla durante todo un día.

«Con la misma medida de vinagre de arroz y de agua añade una cucharada de lavavajillas y una de bicarbonato. Se mezcla todo, pero sin tapar. Se deja reposar y se agita cada dos o tres horas. Se deja actuar 24 horas», explica.

Además de limpiar el interior de la botella, Guerrero recuerda que es importante prestar atención a los tapones y juntas de silicona, donde suelen acumularse humedad, residuos y microorganismos que pueden ser los responsables del mal olor.