De un consumo habitual de café y de té, es normal que las tazas queden marcadas en su interior
Alimentación
Café instantáneo y problemas de visión: hallan una conexión genética en un estudio
El café es una de las bebidas más consumidas en nuestro país. Pero no todos los cafés son iguales
El café se consolida como una de las bebidas más apreciadas en España. Según el informe más reciente de la Asociación Española del Café (AECafé), publicado en 2023, el consumo diario en el país alcanza los 65 millones de tazas.
La mayoría de estas tazas, en torno a 46,5 millones, se preparan y disfrutan en el entorno doméstico. No obstante, el gusto por el café fuera del hogar sigue siendo fuerte: cada bar o cafetería en España sirve una media de 84 tazas al día. El informe también revela que cada establecimiento utiliza aproximadamente 259 kilos de café al año, lo que se traduce en más de 30.470 tazas anuales. A pesar de estas cifras, el mayor volumen registrado corresponde a 2019, cuando se llegó a las 31.000 tazas por local.
El tipo de café importa
El café, consumido con moderación y a horas no cercanas al momento de dormir, puede incluso aportarnos ciertos beneficios a la salud. Pero no todos los tipos de café son iguales.
El estudio titulado Genetic Correlation and Mendelian Randomization Analyses Support Causal Relationships Between Instant Coffee and Age-Related Macular Degeneration publicado en la revista Food Science & Nutrition este 2025 ha evaluado la relación causal entre el consumo de café (especialmente café instantáneo) y la degeneración macular asociada a la edad (AMD), utilizando métodos genéticos avanzados: correlación genética, aleatorización mendeliana (MR) y análisis de colocalización bayesiano. Y los resultados son reveladores.
El análisis realizado sobre los datos de más de medio millón de participantes de los estudios de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés) de la base de datos UK Biobank demostró que podría haber vías biológicas o mecanismos genéticos que conecten la preferencia por el café instantáneo con el riesgo de desarrollar DMAE. No obstante, no se ha encontrado un mecanismo causal.
Por ello, algunos expertos consideran que las variaciones en la relación entre los distintos tipos de café y el riesgo de padecer degeneración macular asociada a la edad (DMAE) podrían tener su origen en los diferentes métodos de producción, en los componentes añadidos o en otras circunstancias específicas. Se ha observado, por ejemplo, que durante el proceso de elaboración del café instantáneo pueden originarse ciertos compuestos considerados potencialmente nocivos, como la acrilamida o los productos finales de glicación avanzada.