Aceite de OlivaCarlos Gawronski

La diferencia para la salud entre el aceite de oliva virgen extra, oliva virgen y aceite de oliva

El aceite de oliva virgen, especialmente el virgen extra, es conocido por sus múltiples beneficios para la salud. Entre sus principales propiedades destaca como antioxidante natural y antiinflamatorio. Es una fuente rica en polifenoles, vitamina E y carotenoides, compuestos que protegen las células del daño oxidativo y el envejecimiento prematuro.

Según diferentes estudios, el consumo diario de aceite de oliva virgen extra ayuda a reducir el colesterol LDL (malo) y aumentar el colesterol HDL (bueno), lo que contribuye a mantener arterias saludables y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Diferencias entre los aceites de oliva

La farmacéutica Elena Monje García explica en sus redes sociales las principales diferencias entre el aceite de oliva virgen extra, el aceite de oliva virgen y aceite de oliva. «El mejor de todos es el aceite de oliva virgen extra, también llamado a AOVE. Solo se puede obtener por procesos mecánicos, nada de químicos y su acidez es igual o menor a 0,8. Es el más saludable y el más cardioprotector ya que contiene su máximo en ácido oleico, antioxidantes y vitamina E», asegura la experta en un vídeo.

En segundo lugar, explica la farmacéutica, está el aceite de oliva virgen, «un escalón un poco por debajo del virgen extra ya que puede tener pequeños defectos sensoriales, una acidez menor o igual a dos aunque sigue siendo extracción solamente mecánica. En cuanto a la calidad nutricional, es muy parecida al primero». Por último, si en la etiqueta solo pone aceite de oliva, «es una mezcla entre aceite de oliva refinado y un poco de aceite de oliva virgen o virgen extra. En el refinados se han podido perder antioxidantes y algunas vitaminas por lo que es menos beneficioso que los anteriores, pero sigue siendo mejor que otros aceites vegetales».

Alzheimer y Parkinson

Como elemento básico de la dieta mediterránea, el aceite de oliva virgen extra ha sido ampliamente elogiado no solo por su capacidad para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, sino también para ayudar a prevenir o retrasar enfermedades como alzhéimer o párkinson.

La Dra. Anne-Julie Tessier, profesora de la Universidad de Montreal y de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, realizó una investigación para estudiar la repercusión de la ingesta de aceite de oliva en el riesgo de desarrollar demencia. La experta explica que «optar por aceite de oliva, un producto natural, en lugar de grasas como la margarina y la mayonesa comercial es una opción segura y puede reducir el riesgo de demencia fatal».

Entre las conclusiones del trabajo, la profesora asegura que: «Algunos compuestos antioxidantes en el aceite de oliva pueden cruzar la barrera hematoencefálica, lo que podría tener un efecto directo en el cerebro» y añade: «También es posible que el aceite de oliva tenga un efecto indirecto sobre la salud del cerebro al beneficiar la salud cardiovascular».