Mango y aguacate
La dieta del aguacate y mango, la mezcla que puede evitar un infarto o un ictus
El aguacate y el mango son dos de las frutas que más protagonismo han adquirido en la gastronomía española en los últimos años. El aguacate aporta una gran cantidad de nutrientes y hasta 20 vitaminas y minerales, con tan solo 134 calorías por cada 100 g mientras que el mango aporta una variedad de nutrientes, fitoquímicos y compuestos bioactivos a la dieta, además de Vitamina C.
Un nuevo estudio, publicado en la revista científica Journal of the American Heart Association, sugiere que incorporar un aguacate y una taza de mango a la dieta diaria podría mejorar indicadores clave de la salud cardiovascular en adultos con prediabetes.
La investigación, realizada por expertos del Instituto Tecnológico de Illinois, evaluó durante ocho semanas el efecto de esta combinación de frutas en la función vascular y la presión arterial diastólica, dos factores determinantes para el bienestar del sistema cardiovascular.
En el ensayo, los participantes siguieron una dieta denominada AM (aguacate y mango), que consistía en añadir un aguacate Hass mediano y una taza de mango fresco a sus comidas y refrigerios diarios. Un grupo de control con igual aporte calórico sustituyó estos alimentos por otros con contenido energético similar basado en carbohidratos.
Los resultados mostraron que quienes siguieron la dieta del aguacate y mango registraron mejoras significativas en la función vascular, medida mediante la dilatación mediada por flujo (DMF), que aumentó hasta un 6,7 %, frente a una reducción del 4,6 % en el grupo de control. Este indicador se considera clave para evaluar la salud del endotelio y la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse correctamente.
Asimismo, la presión arterial diastólica presentó descensos relevantes, especialmente entre los hombres. En el grupo de control, los participantes masculinos experimentaron un aumento promedio de 5 mmHg en la presión arterial central, mientras que en el grupo que consumió aguacate y mango se observó una reducción cercana a 1,9 mmHg, una diferencia que podría ser clínicamente significativa si se mantiene a largo plazo.
Beneficios sin cambios en el peso
Los investigadores subrayan que estos efectos positivos se produjeron sin modificaciones en el peso corporal ni en la ingesta calórica total, lo que sugiere que la calidad de los alimentos puede influir en la salud cardiovascular incluso sin cambios drásticos en el estilo de vida.
Según explicó Britt Burton-Freeman, investigadora principal del estudio, «este trabajo refuerza el valor de las estrategias centradas en la alimentación para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en poblaciones vulnerables como las personas con prediabetes».
Además, la dieta basada en aguacate y mango incrementó la ingesta de fibra, vitamina C y grasas monoinsaturadas, nutrientes asociados con la salud del corazón, y mostró mejoras en algunos marcadores de la función renal, como la tasa de filtración glomerular estimada.
Aunque no se observaron cambios significativos en los niveles de colesterol, glucosa ni en los marcadores de inflamación, los autores destacan que la incorporación de frutas ricas en nutrientes puede ser una estrategia accesible para mejorar la salud cardiovascular y prevenir la progresión hacia la diabetes tipo 2.
Qué aportan estas frutas
Juntos, el mango y el aguacate ofrecen una combinación única de nutrientes que pueden ayudar a mantener la salud del corazón:
- El mango tiene fibra (2 g/porción, 7 % VD) y es una excelente fuente de vitamina C antioxidante (50 % VD), que puede favorecer el control del azúcar en sangre, el control del peso y el bienestar cardiovascular general.
- El aguacate es una buena fuente de fibra (3 g/ración, 11 % VD), importante para controlar los niveles de colesterol, azúcar en sangre y peso corporal. Además, aporta grasas cardiosaludables (6 g de grasas insaturadas), que pueden reducir el riesgo de enfermedades cardíacas al ayudar a reducir el colesterol LDL, y potasio (250 mg, 6 % VD), importante para mantener una presión arterial saludable.
Los perfiles nutricionales complementarios de estas dos frutas ofrecen una forma sencilla y satisfactoria de nutrir el cuerpo y favorecer el bienestar cardiovascular.