Pizza
¿Por qué la pizza da tanta sed? La explicación no solo está en el queso
La nutricionista Júlia Farré aclara la duda
Después de comer pizza, muchas personas sienten una necesidad casi inmediata de beber agua. Aunque suele achacarse al queso o a haber comido en exceso, la explicación tiene más que ver con el elevado contenido de sodio que concentra este popular plato.
La sal es la principal fuente de sodio de la dieta, un mineral imprescindible para el organismo porque participa en funciones como el correcto funcionamiento de las células, el equilibrio de líquidos y electrolitos y la regulación de la presión arterial. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la mayoría de la población consume más sodio del recomendado, un exceso que, mantenido en el tiempo, puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares.
La nutricionista Júlia Farré explica en un vídeo publicado en sus redes sociales por qué la pizza provoca tanta sed. «Y no es solo por el queso. Piensas que es porque te has pasado de ración y has comido mucho, pero hay algo en común en todos los ingredientes que lleva la pizza», señala.
Según la experta, el problema es la suma del sodio presente en todos sus componentes. «Entre la masa, la salsa de tomate comercial, el queso y los embutidos u otras proteínas que pueda llevar, puedes llegar a consumir la mitad del sodio que necesitas en un solo día», explica.
Cuando el organismo recibe una gran cantidad de sodio de forma repentina, activa un mecanismo para mantener el equilibrio de líquidos. «Tu cuerpo, al detectarlo de golpe, manda una señal muy clara: necesitas agua, mucha agua, para poder equilibrar la concentración de sal en sangre», concluye Farré.
Por ello, la sed intensa tras comer pizza no suele deberse únicamente a la cantidad de comida ingerida, sino a la elevada carga de sodio que aporta una combinación de ingredientes muy habituales en este plato. Elegir versiones con menos queso, reducir los embutidos y optar por salsas con menor contenido en sal puede ayudar a disminuir ese efecto.
Cuánta sal al día
La recomendación general para los adultos es una ingesta inferior a los 2.000 mg/día de sodio, es decir, menos de 5 g/día de sal, poco menos de una cucharadita, mientras que para los niños de 2 a 15 años debe ser inferior, y ajustarse en función de las necesidades energéticas de los mismos. Los niños de entre 0 y 24 meses no deben consumir sal.