Pizza de atún
¿Pizzas del supermercado? La OCU desvela su baja calidad nutricional
Los alimentos ultraprocesados, entre los que están las pizzas son formulaciones industriales listas para comer o calentar elaboradas con ingredientes extraídos de los alimentos o sintetizados en laboratorios. Diferentes estudios han vinculado estos alimentos con más de 30 resultados perjudiciales para la salud, incluidos el cáncer, afecciones cardíacas y pulmonares graves, trastornos de salud mental y muerte prematura.
Con todos estos resultados en mente, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha llevado a cabo un nuevo análisis exhaustivo sobre la composición nutricional de 62 pizzas refrigeradas disponibles en supermercados españoles, con resultados preocupantes desde el punto de vista de la salud.
Pizzas estudiadas
El estudio, centrado en variedades de jamón y queso, queso, barbacoa y vegetarianas, ha puesto de relieve una realidad que la entidad califica de alarmante: apenas cinco de las pizzas evaluadas obtienen una calificación aceptable en el sistema Nutriscore, y solo dos de ellas son consideradas opciones saludables de acuerdo con la Escala Saludable desarrollada por la propia OCU, una herramienta más exigente que el Nutriscore tradicional.
Altos niveles de sal
Entre los factores que motivan esta valoración negativa, la OCU señala un elevado contenido de sal. En una ración media de 400 gramos —cantidad habitual que suele consumir un adulto— se alcanzan los 6,4 gramos de sal, lo que equivale al 128 % del máximo recomendado para una jornada completa. Esta situación se da, sobre todo, en las pizzas de jamón y queso.
Grasas saturadas
También se ha detectado una concentración excesiva de grasas saturadas. Según el informe, estas grasas representan cerca del 5% del total del producto, superando ampliamente el umbral aconsejado del 3,5 %. En este caso, las pizzas de queso y las vegetarianas son las que más incumplen este criterio.
Elevado número de aditivos
Otro aspecto señalado es el elevado número de aditivos. La media se sitúa en siete por pizza, aunque en algunos casos se ha llegado a encontrar hasta 17. Entre los más cuestionables se encuentran los colorantes E-150c y E-150d, así como los conservantes E-211, E-250, E-251, E-252 y E-341, todos ellos identificados como ingredientes que conviene evitar en una dieta equilibrada.
Una cuarta parte de las pizzas examinadas contiene más de diez ingredientes considerados ultraprocesados
Asimismo, una cuarta parte de las pizzas examinadas contiene más de diez ingredientes considerados ultraprocesados, entre los que destacan aromas, jarabes y dextrosas, una cifra que duplica el umbral tolerable para un alimento de este tipo. Uno de los elementos más comunes es el aroma de humo, cuya utilización en productos que no son tradicionalmente ahumados quedará prohibida a partir del mes de julio.
En cuanto a las marcas que consiguen, al menos, una calificación aceptable en Nutriscore (una C, lo que representa un aprobado justo), el listado se reduce a cinco productos concretos:
- Pizza de jamón y queso de Eroski
- Prosciutto de la marca Hacendado (Mercadona)
- Jamón y queso de El Corte Inglés Selection
- Barbacoa de Mamma Mancini (Aldi)
- Pizza&Salsa Pollo BBQ de Campofrío
No obstante, solo las dos primeras superan también el filtro de la Escala Saludable de la OCU, que tiene en cuenta el grado de procesamiento y penaliza especialmente la presencia de ingredientes artificiales.
Ante estos resultados, la OCU aconseja limitar el consumo de pizzas refrigeradas a ocasiones puntuales, desaconsejando su ingesta como comida única, sobre todo si la ración supera los 400 gramos. Como alternativa más saludable, propone acompañar este tipo de productos con verduras o una ensalada para reducir el impacto calórico y equilibrar la dieta.