Un vecindario desfavorecido está asociado con síntomas biológicos de envejecimiento acelerado
El barrio donde vives podría hacerte envejecer antes de tiempo
Un vecindario desfavorecido está asociado con síntomas biológicos de envejecimiento acelerado
Una investigación reciente ha revelado que la ansiedad desempeña un papel clave en el vínculo entre vivir en barrios desfavorecidos y experimentar un envejecimiento biológico acelerado. Aunque ya se sabía que el entorno socioeconómico puede influir en la salud celular, este nuevo estudio aporta evidencia sólida de que la angustia emocional, especialmente la ansiedad, media parte de ese efecto.
El trabajo, publicado en The Journals of Gerontology, Series B, fue dirigido por la profesora de sociología Christina Kamis, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, en colaboración con expertos de varias instituciones. Utilizando datos de más de 1.440 personas residentes en Wisconsin, el equipo analizó el impacto de décadas de exposición a condiciones socioeconómicas desfavorables, tomando en cuenta variables psicológicas como la ansiedad, la depresión y el estrés.
Los investigadores aplicaron tres relojes epigenéticos –PhenoAge, GrimAge y Dunedin PACE– para estimar la edad biológica de los participantes a partir de sus perfiles de metilación del ADN. Estos relojes permiten detectar cuánto envejece biológicamente una persona en relación con su edad cronológica. En todos los modelos, se encontró que quienes vivieron en vecindarios con mayores niveles de pobreza, baja educación y vivienda precaria, mostraban signos claros de envejecimiento acelerado.
Además, el estudio incorporó una medida compuesta de exposición acumulada, rastreando los lugares de residencia de cada individuo desde los 18 años, lo que permitió analizar con más precisión la influencia sostenida del entorno a lo largo de la vida. Esta perspectiva longitudinal es poco habitual en estudios de este tipo debido a las dificultades para acceder a datos detallados de historial residencial.
Desventaja vecinal prolongada
Uno de los hallazgos más relevantes fue que la desventaja vecinal prolongada no solo predice un mayor desgaste epigenético, sino que este efecto opera en parte a través del «malestar general», una variable que agrupa síntomas de ansiedad, estrés y depresión. No obstante, al analizar estas variables por separado, los investigadores descubrieron que la ansiedad era el mediador más significativo entre la exposición a condiciones socioeconómicas adversas y el envejecimiento celular.
La ansiedad fue el factor más influyente entre tres emociones evaluadas
De hecho, el análisis mostró que alrededor del 13 % del efecto de las desventajas vecinales sobre el envejecimiento epigenético se canaliza a través del malestar psicológico según el reloj GrimAge, y en torno al 10 % para los otros dos relojes. En todos los casos, la ansiedad fue el factor más influyente entre las tres emociones evaluadas.
«Cuando analizamos cada una de las subescalas de síntomas psicológicos por separado, la mayor parte del efecto indirecto sobre el envejecimiento acelerado se produjo a través de la ansiedad», detalló Kamis.
El impacto emocional que genera vivir durante décadas en barrios con carencias materiales y sociales puede dejar huellas en el cuerpo a nivel molecular
Este estudio respalda la idea de que los efectos del entorno no actúan de forma aislada, sino a través de una cadena de riesgos que comienza en etapas tempranas de la vida y se manifiesta años después.
Además de reforzar el vínculo entre desventaja social y envejecimiento biológico, los autores sostienen que estos efectos deben considerarse al diseñar políticas de salud pública. Abordar las desigualdades residenciales y ofrecer intervenciones psicológicas efectivas –particularmente contra la ansiedad– podría, en última instancia, contribuir a mitigar el envejecimiento prematuro asociado a la pobreza estructural.