Mujer bebiendo una taza de téGetty/ Pawel Michalowski

Beber té se asocia con un 11 % menos de riesgo de enfermedad vascular, según un estudio

Son muchos los estudios que recogen los beneficios para la salud de beber té: protección contra el cáncer, desarrollo de una mejor función cerebral o reducción de los niveles de azúcar en sangre e inflamación intestinal. Ahora, un nuevo trabajo, publicado en Journal of Internal Medicine relaciona el consumo habitual de té con un menor riesgo de desarrollar enfermedades vasculares. La investigación, realizada con cerca de medio millón de adultos en China, también encontró diferencias según el tipo de té y la temperatura a la que se consume.

El estudio incluyó a 485.934 adultos, a quienes se realizó un seguimiento durante una mediana de 9,05 años. En ese periodo se registraron 14.863 casos de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, cardiopatía pulmonar y enfermedad arterial periférica.

Los resultados, según recoge la publicación, mostraron que las personas que consumían té de forma habitual presentaban un riesgo un 11 % menor de padecer estas afecciones que quienes no lo bebían. Entre los consumidores semanales, la asociación con el menor riesgo se observó con un consumo estimado de entre seis y ocho tazas diarias.

Tipo de té y temperatura

Los investigadores observaron que el té negro presentaba asociaciones inversas más consistentes con las enfermedades vasculares que el té verde. También detectaron diferencias relacionadas con la intensidad del té: el consumo de intensidad moderada se asoció con el menor riesgo.

Sin embargo, no todas las formas de consumo mostraron la misma relación. Beber té a temperaturas muy elevadas se asoció con un mayor riesgo de enfermedad vascular, un resultado que apunta a la importancia de tener en cuenta la temperatura de la bebida.

La fórmula mágica

El estudio también analizó la relación conjunta entre el consumo de té, no fumar y la actividad física.

«Los análisis conjuntos mostraron que el consumo de té, el tabaquismo y la actividad física se asociaron colectivamente con el riesgo vascular, observándose que la combinación favorable de consumo habitual de té, no fumar y alta actividad física se asoció con el menor riesgo», escribieron los investigadores.

Los resultados muestran una asociación entre determinados hábitos y el riesgo de enfermedad vascular, pero no demuestran que beber té, por sí solo, prevenga estas enfermedades. Se necesitan más investigaciones para aclarar hasta qué punto el consumo de té puede influir directamente en la salud vascular.