Alimentos sacientes
Alimentación
Cinco alimentos saciantes para dejar de tener hambre a todas horas
La doctora Cristina Girona da las claves para controlar el apetito y evitar el picoteo
Sentir hambre con frecuencia no siempre significa que el cuerpo necesite más comida. La ansiedad, el estrés, la falta de sueño, algunos medicamentos y determinadas alteraciones hormonales pueden aumentar el apetito. También influye la composición de la dieta: si las comidas aportan poca proteína o fibra, es posible que la sensación de saciedad dure menos y aparezcan las ganas de picar entre horas. Por eso, antes de intentar comer menos, conviene identificar qué puede estar provocando ese aumento del apetito.
La doctora Cristina Girona, especialista en medicina familiar y nutrición, explica en un vídeo en sus redes sociales que la clave para controlar el hambre no consiste necesariamente en reducir las cantidades, sino en elegir mejor los alimentos.
«La clave para no estar picoteando durante el día es priorizar alimentos que te aporten proteína, fibra y que requieran masticación» y añade: «Estos tres factores son los encargados de enviarle la señal a tu cerebro de que el cuerpo ya tiene energía suficiente para seguir funcionando».
Las proteínas ayudan a regular el apetito, mientras que la fibra favorece la saciedad y, en muchos casos, aumenta el volumen de las comidas. Por su parte, masticar los alimentos también interviene en las señales que regulan la ingesta.
Comparando alimentos saciantes
La doctora Girona destaca que elegir alimentos con menor densidad energética, pero con un mayor volumen y aporte de nutrientes, puede facilitar el control del apetito. No obstante, no todos los alimentos provocan la misma respuesta en todas las personas, y sentir hambre después de comer no implica necesariamente que se hayan producido picos de azúcar.
Patata cocida o arroz blanco
La patata cocida tiene mucha agua, menor densidad energética, que por ejemplo el arroz y un índice saciante mayor.
Huevo o cereales de desayuno
Los huevos tienen un contenido superior en proteína.
Manzana o zumo de naranja
La manzana, porque tienes que masticar más y el aumento de fibra en comparación con el zumo la hace mucho más saciante.
Frutos secos o galletas
Frutos secos, porque aunque tengan más densidad energética combinan muy bien proteína, grasa y fibra.
Yogur griego natural o líquido azucarado
Yogur griego natural, porque tiene más proteína y menos contenido en azúcar.
Cuando el aumento del apetito es persistente, aparece de forma repentina o se acompaña de otros síntomas, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar posibles causas médicas, hormonales o relacionadas con la medicación.