La acumulación de meses de trabajo provoca una fatiga cognitivaGetti/Nicoleta Ionescu

Cuando las vacaciones están cerca, pero el cerebro ya no puede más

La acumulación de meses de trabajo, multitarea y estrés provoca una fatiga cognitiva

A

medida que se acercan las vacaciones, muchas personas notan que les cuesta más concentrarse, olvidan tareas sencillas, tardan más en tomar decisiones o terminan la jornada con la sensación de tener la mente completamente agotada. No siempre se trata de cansancio físico: el cerebro también acusa el desgaste acumulado tras meses de trabajo y puede aparecer la llamada fatiga cognitiva.

Expertos de NeuronUP, plataforma española especializada en evaluación y rehabilitación cognitiva, explican que las vacaciones representan una oportunidad para que el cerebro recupere parte de los recursos que ha ido consumiendo a lo largo del año.

«Muchas personas llegan a las vacaciones pensando que solo están cansadas físicamente, cuando en realidad presentan una importante fatiga cognitiva. El cerebro lleva meses sosteniendo elevados niveles de atención, memoria de trabajo, planificación y toma de decisiones. El descanso permite recuperar parte de esos recursos, pero también es importante ofrecerle experiencias diferentes que favorezcan su recuperación», explica Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP.

El descanso beneficia al cerebro

Los especialistas recuerdan que el descanso no solo ayuda a recuperar energía física, sino que también favorece el funcionamiento cerebral. Reducir el ritmo, romper con la rutina y disminuir el estrés contribuye a reducir los niveles de cortisol, mientras que dormir mejor, hacer ejercicio y dedicar tiempo a actividades agradables ayuda a restaurar funciones cognitivas esenciales.

«Durante las vacaciones el cerebro puede recuperar recursos que son esenciales para funcionar bien en el día a día, como sostener la atención, mantener y manipular información, planificar, tomar decisiones, inhibir respuestas automáticas y adaptarse con mayor flexibilidad a los cambios», señala Medina.

Cómo reducir la carga cognitiva

Para favorecer una verdadera desconexión mental, los expertos de NeuronUP recomiendan incorporar durante las vacaciones algunos hábitos sencillos:

1. Reservar tiempo para no hacer nada. No es necesario llenar cada jornada de planes. Disfrutar de momentos sin horarios, obligaciones ni estímulos constantes permite que el cerebro abandone el estado de alerta en el que permanece durante gran parte del año.

2. Cambiar de entorno y de rutina. Descubrir nuevos lugares, aprender una actividad diferente o modificar las costumbres habituales supone un estímulo positivo que favorece la creación de nuevas conexiones neuronales.

3. Reducir la hiperconectividad. Establecer momentos del día sin consultar el correo electrónico, las redes sociales o las notificaciones ayuda a disminuir la sobrecarga de información y facilita una desconexión mental más profunda.

4. Dormir bien y mantenerse activo. Descansar las horas necesarias y practicar ejercicio físico, como caminar, nadar, montar en bicicleta o hacer senderismo, beneficia tanto al cerebro como a funciones como la memoria, la atención y la capacidad de planificación.

5. Estimular la mente desde el ocio. Leer una novela, hacer un puzle, aprender algunas palabras de otro idioma, cocinar una receta nueva o disfrutar de juegos de estrategia permite mantener activo el cerebro sin el nivel de exigencia propio del trabajo.