Crisis de ansiedad
Qué hacer ante una crisis de ansiedad: el método que recomienda un psicólogo
Antonio De Dios González explica qué hacer cuando aparecen los síntomas
Los trastornos de ansiedad son los más comunes de los trastornos mentales, afectan casi al 30 % de los adultos en algún momento de su vida. Y es que todos sentimos ansiedad en algún momento, generalmente de forma temporal y como respuesta al estrés o a una amenaza.
Los psicólogos explican que la ansiedad es la reacción normal de temor que todos experimentamos cuando nos enfrentamos a situaciones amenazantes o difíciles. Si estos sentimientos de ansiedad son demasiado intensos, pueden interferir en la vida diaria, deprimirnos, dañar nuestra salud mental e incluso impedirnos hacer las cosas que queremos.
Qué hacer ante una crisis de ansiedad
Una crisis de ansiedad puede provocar temblores, pensamientos negativos y una sensación intensa de peligro, incluso cuando no existe una amenaza real. El psicólogo Antonio De Dios González explica qué hacer cuando aparecen estos síntomas y cómo evitar que el miedo termine alimentando todavía más la ansiedad.
primer paso: reconocer lo que está pasando
Lo primero es identificar la situación y hablarse a uno mismo con calma. El psicólogo recomienda decirse: «esto es solo ansiedad, ya la conozco. No estoy en peligro».
En muchas ocasiones, el problema no es tanto el síntoma como el miedo a que aparezca. El temor a experimentar sensaciones desagradables puede hacer que la persona empiece a anticipar consecuencias negativas: «¿Y si me pasa algo?», «¿y si pierdo el control?» o «¿y si es algo grave?».
Según explica el psicólogo, estos pensamientos y el miedo asociado pueden hacer que la ansiedad continúe aumentando.
Hacer justo lo contrario
Ante esta situación, Antonio De Dios González propone una estrategia basada en no luchar contra los síntomas. «Haz lo contrario de lo que la ansiedad espera de ti», recomienda.
Por ejemplo, si aparecen temblores, en lugar de intentar detenerlos o hacer esfuerzos para que desaparezcan, propone permitir que continúen e incluso exagerarlos voluntariamente.
La idea es cambiar la respuesta ante el síntoma y pensar: «perfecto, estoy temblando y voy a hacer las cosas con mi temblor».
El psicólogo recomienda continuar con la actividad que se estaba realizando, caminar y hablar con naturalidad, en lugar de centrar toda la atención en los síntomas.
Romper el ciclo del miedo
Cuando se deja de luchar contra el síntoma, se rompe el ciclo de miedo que puede mantener la ansiedad. Según el experto, la clave está en no responder al temblor o a cualquier otra sensación de la forma habitual.
«Tu cerebro funciona automático y espera que después del temblor venga lo que haces siempre, al hacer lo contrario desconectas lo que te llevaba directo al ataque de pánico».
De este modo, la persona puede continuar con lo que estaba haciendo pese a la presencia del síntoma, en lugar de intentar evitarlo o combatirlo.
El experto añade: «Poco a poco va perdiendo poder y la ansiedad va alejándose de ti ya que la ansiedad se alimenta del miedo que le tienes a que aparezca».
Los demás pueden no darse cuenta
Antonio De Dios González también señala un aspecto que puede ayudar a reducir el miedo durante una crisis: muchas veces, la persona percibe sus propios síntomas con mucha más intensidad que quienes están a su alrededor. «La mayoría de las veces, los demás, ni siquiera se enteran de que estás temblando, solo percibes tú».
La clave, según este enfoque, está en reconocer que se trata de ansiedad, no interpretar automáticamente los síntomas como una señal de peligro y evitar que el miedo a las propias sensaciones haga que la ansiedad siga aumentando.