La culpa de la depresión por el estrés está en un grupo de neuronas

El estrés repetido deteriora gradualmente el procesamiento y la percepción auditivaGTRES

Esto es lo que le pasa a tu cuerpo y mente cuando estás estresado

El estrés es una característica común de la vida moderna y la gran mayoría de las veces se sobrentiende como algo natural e intrínseco del día a día, sin embargo el estrés crónico tienen enormes consecuencias en el día a día. Además de tener efectos negativos en la salud mental, afecta el aprendizaje, la toma de decisiones y puede provocar cambios en la forma en que percibimos el mundo.

Un estudio de la Universidad Ben-Gurion del Negev en Israel habla incluso de que las personas estresadas se sobresaltan con ruidos fuertes o se irritan por cuestiones banales como olores desagradables o jerséis que pican.

La Dra. Jennifer Resnik, del Departamento de Ciencias de la Vida de la Universidad Ben-Gurion, se propuso averiguar si el estrés influye también en las funciones cerebrales básicas, como el procesamiento de sonidos: «Sabemos que el estrés crónico es un factor de riesgo para varios trastornos psiquiátricos y sensoriales. Sin embargo, hay poca investigación sobre cómo nuestro cerebro procesa los sonidos neutros bajo estrés crónico», explica.

Para entender cómo el estrés repetido podía afectar la forma en que el cerebro procesa la información sensorial, los autores de este estudio, publicado en PLOS Biology, expusieron a ratones al estrés de estar atrapados durante media hora en un espacio pequeño todos los días durante el transcurso de una semana. Luego midieron cómo procesaban sus cerebros el sonido.

Capacidad auditiva

Después de una semana de estrés, la capacidad auditiva de los animales (medida en el tronco cerebral auditivo) se mantuvo normal. Sin embargo, en la corteza auditiva, los animales estresados tenían una mayor actividad neuronal espontánea. En una tarea conductual que requería que los ratones estresados categorizaran los sonidos como fuertes o suaves, tenían más probabilidades de reportar los sonidos más fuertes como suaves, lo que indica una percepción reducida de la sonoridad. Si bien el estudio actual se realizó en ratones, los resultados muestran que el estrés repetido podría cambiar la forma en que los animales perciben y responden al mundo que los rodea.

Los autores añaden: «Nuestra investigación sugiere que el estrés repetido no sólo afecta a tareas complejas como el aprendizaje y la memoria, sino que también puede alterar la forma en que respondemos a los estímulos neutrales cotidianos».

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