Una niña toma un bol de cereales para desayunarUnsplash

Alimentación

Cómo elegir los mejores cereales para el desayuno del supermercado, según Harvard

Una alternativa sencilla es optar por desayunos más nutritivos con avena

El desayuno sigue siendo una de las comidas más importantes del día más allá de la hora a la que se realice –son numerosos los estudios que sostienen la importancia de dejar al menos 12 horas entre la última comida del día y la primera de la mañana–.

Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, publicado en la revista Nutrición Hospitalaria, aseguraba que, «desayunar se relaciona con una mayor ingesta de nutrientes a lo largo del día, mejor cobertura de las recomendaciones nutricionales y mejor calidad de la dieta. También se asocia con un mejor control del peso corporal y mejores indicadores de riesgo cardiometabólicos, tanto en niños como en adultos. Desayunar se ha relacionado con mejoras en la atención y en la función cognitiva en todos los grupos de edad», afirma el trabajo.

El citado estudio también afirmaba que esta primera comida del día era mejorable entre la población española. Uno de los alimentos que más se incorporan son los clásicos cereales, pero, ¿es esta una opción saludable?

Cereales ¿si o no?

El Dr. Robert H. Shmerling, profesor de Medicina en la Facultad de Harvard, es claro en su respuesta: «Muchas —si no la mayoría— de las marcas más conocidas contienen altos niveles de azúcar, apenas un poco de proteína (antes de añadir leche), numerosos aditivos y poco más. Incluso hay variedades que apenas aportan fibra, pese a que esta suele considerarse una de las cualidades que justificarían su fama de 'saludables'».

En un artículo, publicado por la universidad, el profesor añade: «Aunque las cajas indiquen entre 120 y 150 calorías por porción, la realidad es normalmente la cantidad consumida duplica esa cifra hasta alcanzar fácilmente las 300 calorías en un solo tazón» y añade: «La mayoría de los cereales son productos dulces, muy procesados y cargados de calorías vacías. Algunos incluyen vitaminas, aunque en cantidades mínimas, mientras que otros añaden sodio innecesario. A menudo se resaltan supuestos beneficios, como el aporte de fibra, pero se pasa por alto su elevado contenido de azúcar y calorías. Incluso retirar colorantes o saborizantes artificiales no convierte a estos cereales en una opción nutritiva ni saludable».

Qué cereales desayunar

El Dr. Robert H. Shmerling ofrece una alternativa más nutritiva como es la avena con fruta y nueces, huevos, yogur con frutas frescas o tostadas integrales con mantequilla de cacahuete.

Ahora bien, si la avena no te convence y prefieres seguir con los cereales del súper hay que fijarse en la etiqueta nutricional y buscar lo siguiente:

Grano integral como primer ingrediente.Al menos 2,5 g de fibra por porción (idealmente 5 g o más).Poca o ninguna adición de azúcar o sodio.150 calorías o menos por porción (recuerda medirla: suele ser de ¾ a 1 taza, mucho menos de lo que cabe en un tazón común).Lista corta de ingredientes con alimentos reconocibles, evitando aditivos como butilhidroxitolueno o colorantes artificiales.Añadir los cereales a leche desnatada o a una bebida vegetal rica o fortificada en proteínas. La clave está en ser selectivo y controlar la cantidad.

El experto concluye: «Un desayuno realmente saludable debería aportar energía y nutrientes, no solo azúcar y crujiente disfrazados de 'comida nutritiva'».