Los altos niveles de partículas de las estufas de leña dañan los tejidos de manera similar al humo del tabaco
¿Provocan problemas pulmonares las estufas de leña? Esto dice la ciencia
Los altos niveles de partículas dañan los tejidos de manera similar al humo del tabaco
No hay duda de que las estufas de leña y las chimeneas dan un toque de calidez a los hogares, sin embargo, algo que parece aparentemente inofensivo para la salud, puede esconder sus riesgos. Según un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea en Ámsterdam, (Países Bajos), el uso de este tipo de calefacciones puede afectar negativamente la salud respiratoria.
La Dra. Laura Horsfall, del Instituto de Informática en Salud del University College de Londres quien ha liderado la investigación, explica: «La quema de leña libera contaminantes nocivos en interiores y exteriores, incluidos carcinógenos conocidos. A pesar de ello, aún sabemos poco sobre cómo impacta en la salud en países de altos ingresos, donde resulta difícil detectar estas emisiones con las redes de monitorización actuales».
Para analizar este vínculo, el equipo utilizó datos del Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento (ELSA) y evaluó la función pulmonar de los participantes mediante el FEV, una medida clave que refleja la cantidad de aire exhalado con fuerza en el primer segundo de una respiración. Un valor bajo de FEV se asocia con mayor riesgo de complicaciones respiratorias y enfermedades como la EPOC y el asma.
Aunque los usuarios de estufas de leña tendían a ser más saludables y fumaban menos –lo que podría ocultar parte del impacto real–, el análisis a lo largo de ocho años reveló un deterioro más rápido de la función pulmonar en comparación con quienes no utilizaban combustibles sólidos, incluso tras ajustar por factores socioeconómicos y de vivienda. Según la Dra. Horsfall: «Los altos niveles de partículas dañan los tejidos pulmonares y causan inflamación, de manera similar al humo del tabaco».
La profesora Ane Johannessen, de la Universidad de Bergen y experta de la Sociedad Respiratoria Europea, destacó que el fenómeno no es exclusivo de Europa: «En otras regiones del mundo, la quema de leña en interiores se ha relacionado con asma, EPOC y cáncer de pulmón». Esto sugiere que el uso de estufas de leña en países europeos podría conllevar riesgos similares.
Aunque las estufas modernas de diseño ecológico se consideran más limpias, muchas viviendas aún utilizan modelos antiguos, y los sistemas más nuevos tampoco están exentos de riesgos.
En conclusión, los autores del estudio señalan la necesidad urgente de establecer directrices y regulaciones más claras sobre la quema de leña en el hogar. Además, recomiendan que la población sea consciente de los riesgos para la salud y que los médicos pregunten a sus pacientes si utilizan este tipo de calefacción, especialmente en casos de deterioro inexplicable de la función pulmonar o síntomas respiratorios persistentes.