En España el estreñimiento crónico afecta a entre el 12 % y el 20 % de la poblaciónGetty Images

Estreñimiento crónico: lo que debes saber antes de plantearte una operación

En España el estreñimiento crónico afecta a entre el 12 % y el 20 % de la población

Aunque pueda resultar escatológico, lo cierto es que en reuniones de amigos o familiares es frecuente conversar sobre el número de veces que se va al servicio. Una, dos o tres veces ¿cuántas deposiciones son normales?

La Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) explica que se considera un tránsito o ritmo intestinal normal un máximo de tres deposiciones al día o un mínimo de tres deposiciones semanales. Por lo tanto se habla de estreñimiento clínico cuando una persona presenta menos de tres deposiciones a la semana, coincidiendo con presencia de heces duras, de escasa cuantía y más secas.

Diversos estudios sitúan su prevalencia en España entre el 12 % y el 20 % de la población. Esta afección es más común en mujeres y en personas con hábitos de vida sedentarios, así como en quienes mantienen una dieta pobre en líquidos y fibra, especialmente procedente de frutas y verduras.

Cuando el estreñimiento no mejora tras un tratamiento convencional con dieta, fibra, ejercicio y laxantes durante al menos tres meses, se habla de estreñimiento refractario y en ocasiones los profesionales tratan de solucionarlo mediante una intervención quirúrgica.

Ahora, la Asociación Estadounidense de Gastroenterología (AGA) ha emitido una nueva actualización en la que insta a los médicos a extremar la prudencia antes de recurrir a la cirugía en estos casos. Esta recomendación, publicada en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology, subraya que la intervención quirúrgica solo debe contemplarse tras una evaluación minuciosa y personalizada de cada paciente.

Riesgos de la cirugía

En el estreñimiento crónico la mayoría de quienes lo padecen experimentan mejoría con terapias convencionales pero existe un pequeño grupo que, pese a someterse a pruebas diagnósticas complejas y múltiples intentos terapéuticos, continúa con síntomas incapacitantes. En estos casos, se ha optado en ocasiones por la colectomía, es decir, la extirpación parcial o total del colon. Sin embargo, la AGA advierte de que esta solución quirúrgica implica riesgos considerables y no siempre logra el alivio esperado.

La colectomía, según revelan diversos estudios citados por la asociación y recogidos en un comunicado, se asocia a tasas elevadas de complicaciones, que incluyen obstrucciones intestinales, dolores abdominales persistentes, distensión abdominal, recurrencia del estreñimiento e incluso una dependencia continuada de laxantes. Por este motivo, la AGA recalca que se deben agotar primero todas las alternativas terapéuticas no quirúrgicas y confirmar la causa subyacente del trastorno antes de valorar una intervención.

Nuevas directrices médicas

El documento ofrece catorce directrices clínicas que orientan a los especialistas en el diagnóstico y abordaje del estreñimiento refractario, con el fin de identificar correctamente a aquellos pacientes que podrían beneficiarse –de forma excepcional– de una cirugía.

Entre las recomendaciones clave, se señala que esta forma de estreñimiento es infrecuente, por lo que se deben descartar previamente causas secundarias que puedan tratarse, como efectos adversos de medicamentos, enfermedades neurológicas o disfunciones defecatorias. También se insiste en la necesidad de que los pacientes hayan probado sin éxito tratamientos farmacológicos autorizados y enfoques no farmacológicos antes de considerar opciones quirúrgicas.

La posibilidad de operar solo debería plantearse una vez comprobado que existe un tránsito colónico lento y descartadas alteraciones en la función del suelo pélvico. Afecciones como la dismotilidad gastrointestinal alta, trastornos psiquiátricos no tratados, o síntomas predominantes de distensión y dolor abdominal pueden anticipar malos resultados tras una colectomía, por lo que se consideran contraindicaciones relativas.

La dimensión psicológica cobra también especial relevancia. La AGA subraya que los factores emocionales pueden influir de forma considerable en la intensidad de los síntomas y en la recuperación postoperatoria, por lo que recomienda incluir una evaluación psicológica previa a cualquier decisión quirúrgica.

En situaciones clínicas especialmente complejas, la guía contempla el uso de una ostomía temporal como herramienta diagnóstica para prever si el paciente podría beneficiarse de una intervención definitiva. No obstante, si se opta por la cirugía, la colectomía con anastomosis ileorrectal debe reservarse exclusivamente para pacientes cuidadosamente seleccionados, en quienes no persistan disfunciones defecatorias.

En última instancia, el documento concluye que las decisiones quirúrgicas deben adoptarse caso por caso, con el respaldo de especialistas experimentados y basadas en un análisis integral de todas las evidencias disponibles, evitando así aplicar protocolos genéricos.

Con esta actualización, la AGA remarca un mensaje esencial tanto para médicos como para pacientes: en el tratamiento del estreñimiento refractario, un diagnóstico preciso y una estrategia clínica bien diseñada pueden evitar intervenciones innecesarias y mejorar sustancialmente los resultados a largo plazo.