Una nueva herramienta podría contribuir a reducir el sobrediagnóstico del cáncer de próstataEuropaPress

Cáncer de próstata: un nuevo modelo mejora la predicción del riesgo de muerte

La herramienta podría contribuir a reducir tanto el sobrediagnóstico como el sobretratamiento

Cada año se diagnostican más de 25.000 nuevos casos de cáncer de próstata en España, una incidencia que ha aumentado paulatinamente en los últimos años. Los síntomas más comunes de cáncer de próstata pueden ser la dificultad para orinar o flujo débil; deseos de orinar en medio del sueño; dolor prolongado en la parte baja de la espalda, cadera o pelvis así como sangre en la orina o semen o disfunción eréctil repentina.

A partir de los 50 años suele ser la edad recomendada para empezar a estudiarse la próstata y, si hay antecedentes familiares el urólogo aconsejará empezar a los 45 años. El médico pedirá un análisis del antígeno prostático específico (PSA) como prueba de detección precoz.

Principal desafío

El principal desafío a largo plazo del cribado mediante el antígeno prostático específico (PSA) radica en identificar con precisión a los pacientes con mayor probabilidad de fallecer por cáncer de próstata, considerando además la presencia de otras afecciones. Para abordar esta complejidad, se ha desarrollado una nueva herramienta de predicción capaz de estimar el riesgo de mortalidad por este tipo de cáncer tras una prueba de PSA.

Frente a los modelos actuales, esta nueva herramienta, validada con una muestra superior a los 200.000 hombres, ha demostrado una capacidad predictiva superior, lo que podría permitir a los médicos personalizar con mayor acierto las estrategias de detección y tratamiento en función del riesgo individual y la esperanza de vida de cada paciente. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Annals of Internal Medicine.

El equipo investigador, perteneciente a la Universidad de Míchigan, partió de un extenso conjunto de datos longitudinales obtenidos del Ensayo de Detección del Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y de Ovario (PLCO), en el que participaron más de 33.000 varones estadounidenses de entre 55 y 74 años.

Este novedoso modelo pronóstico incorpora diversas variables clave para evaluar la mortalidad específica por cáncer de próstata (PCSM). Los predictores de PCSM incluyen:

  • Nivel de PSA del paciente
  • Antecedentes familiares de cáncer de próstata
  • La raza

El modelo también ajusta el riesgo de muerte por otras causas (mortalidad por otras causas). Las variables utilizadas para este ajuste son:

  • Edad del paciente
  • Índice de masa corporal (IMC)
  • Tabaquismo
  • Hipertensión
  • Diabetes
  • Ictus.

La herramienta fue sometida a un proceso de validación externa en una segunda cohorte, integrada por casi 175.000 pacientes del sistema de Asuntos de Veteranos (VA), con características similares de edad. En ambas poblaciones, el modelo mostró una mayor capacidad para anticipar el riesgo de muerte específica por cáncer de próstata a lo largo de varias décadas en comparación con métodos anteriores. Esta mejora en la precisión predictiva permite, según los autores, avanzar hacia decisiones más ajustadas en torno al cribado y al manejo clínico de los pacientes.

Aspectos más destacados del modelo

Uno de los aspectos más destacados del modelo es su utilidad para identificar con mayor claridad qué pacientes tienen un riesgo elevado de evolución mortal y cuáles presentan un pronóstico más favorable, lo que abre la puerta a un enfoque más prudente respecto a intervenciones invasivas en casos de tumores poco agresivos. De este modo, la herramienta podría contribuir a reducir tanto el sobrediagnóstico como el sobretratamiento, dos de los principales puntos de controversia en torno al cribado sistemático con PSA.

«El desarrollo de esta herramienta representa un paso clave en el movimiento hacia la reducción del sobretratamiento y la mejora de la atención personalizada en este espacio», subrayan los autores, quienes insisten también en el valor potencial de esta innovación para su aplicación en la práctica clínica habitual.

En la actualidad, cerca de 10 millones de hombres se someten cada año a pruebas de detección del cáncer de próstata en todo el mundo, una cifra que refuerza la relevancia de contar con herramientas fiables que permitan distinguir con mayor claridad entre los casos que requieren una vigilancia activa y aquellos que pueden beneficiarse de una intervención precoz.