Una persona mayor con ParkinsonGetty Images | Jacob Wackerhausen

Identifican una red cerebral responsable de la enfermedad de Parkinson

Los científicos afirman que se podría empezar a tratar con neuromodulación mucho antes de lo que se hace actualmente

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico de carácter progresivo que afecta a más de diez millones de personas en todo el mundo. Se trata de una patología compleja que cursa con síntomas altamente incapacitantes, entre los que destacan los temblores, la rigidez muscular, la lentitud de movimientos, los trastornos del sueño y el deterioro cognitivo. A pesar de los avances médicos, los tratamientos disponibles en la actualidad, como la medicación prolongada o la estimulación cerebral profunda (ECP), una técnica quirúrgica invasiva, se limitan a mitigar los síntomas, sin lograr frenar el avance de la enfermedad ni ofrecer una curación definitiva.

En este contexto, un estudio internacional liderado por el Laboratorio Changping de China, en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y otros centros de investigación, ha identificado la región cerebral que estaría en el origen de los principales problemas del Parkinson.

Red de acción somatocognitiva

La investigación señala como elemento clave a la denominada red de acción somatocognitiva, conocida por sus siglas en inglés como SCAN. Al actuar directamente sobre esta red mediante una terapia experimental no invasiva, la estimulación magnética transcraneal (EMT), los investigadores observaron que la mejoría de los síntomas se duplicó con creces en un reducido grupo de pacientes, en comparación con aquellos que recibieron la estimulación en zonas cerebrales cercanas.

El trabajo, publicado el 4 de febrero en la revista Nature, supone un replanteamiento profundo de la base neurológica del Parkinson y abre la puerta a tratamientos más precisos y potencialmente más eficaces. El coautor del estudio, el neurólogo Nico U. Dosenbach, profesor David M. & Tracy S. Holtzman de Neurología en WashU Medicine, explica: «Este trabajo demuestra que el Parkinson es un trastorno del SCAN, y los datos sugieren firmemente que si se enfoca el SCAN de forma personalizada y precisa, se puede tratar el Parkinson con mayor éxito que antes». Además, el especialista subrayó el alcance de este enfoque al añadir que «modificar la actividad del SCAN podría ralentizar o revertir la progresión de la enfermedad, no solo tratar los síntomas».

Red de la corteza motora

Dosenbach ya había descrito por primera vez la red SCAN en un artículo publicado en Nature en 2023. Esta red se localiza en la corteza motora, la región del cerebro encargada de controlar los movimientos corporales, y desempeña un papel esencial al transformar los planes de acción en movimientos concretos, así como al recibir información sobre cómo se ejecutan esos movimientos. Dado que el Parkinson afecta no solo al movimiento, sino también a funciones como la digestión, el sueño, la motivación y la cognición, el autor principal del estudio, Hesheng Liu, planteó junto a Dosenbach la hipótesis de que una disfunción del SCAN podría explicar la diversidad de síntomas y convertirse en una diana terapéutica.

Para comprobarlo, el equipo de Liu analizó datos de neuroimagen de más de 800 participantes procedentes de distintas instituciones de Estados Unidos y China. El análisis reveló que el Parkinson se caracteriza por una hiperconectividad entre el SCAN y la subcorteza, una región implicada en las emociones, la memoria y el control motor.

Terapias evaluadas

Las cuatro terapias evaluadas resultaron más eficaces cuando lograban reducir esa hiperconectividad, normalizando la actividad del circuito responsable de planificar y coordinar las acciones. En este sentido, Liu señaló que «durante décadas, el Parkinson se ha asociado principalmente con déficits motores y con los ganglios basales».

Nuestro trabajo demuestra que la enfermedad tiene su origen en una disfunción de la red neuronal mucho más ampliaHesheng Liu

A partir de estos hallazgos, los investigadores desarrollaron un sistema de tratamiento de precisión capaz de actuar sobre el SCAN con una exactitud milimétrica mediante EMT. En un ensayo clínico, el 56 % de los 18 pacientes tratados directamente sobre el SCAN mostró una respuesta positiva tras dos semanas, frente al 22 % de los pacientes estimulados en áreas adyacentes, lo que supone una eficacia 2,5 veces superior. Según Dosenbach, «con tratamientos no invasivos podríamos empezar a tratar con neuromodulación mucho antes de lo que se hace actualmente con DBS», al no requerir cirugía cerebral. Queda por ver cómo evolucionarán estos resultados en estudios más amplios, pero el avance marca un punto de inflexión en la comprensión y el abordaje del Parkinson.