La artroplastia total de cadera es un tratamiento común para la osteoartritis de cadera
La prótesis de cadera que permite regresar a casa horas después de la operación
El reemplazo de cadera se mantiene como una de las intervenciones ortopédicas más frecuentes para tratar patologías como la artrosis avanzada, fracturas o deformidades que provocan dolor persistente y limitaciones en la movilidad. Su finalidad es clara: aliviar el dolor y devolver la funcionalidad, con un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes.
En los últimos años, esta cirugía ha experimentado una notable evolución. Los avances no se centran tanto en el implante en sí, sino en la mejora de las técnicas quirúrgicas, el manejo del dolor y los protocolos de recuperación. Este progreso ha abierto la puerta a un nuevo modelo asistencial: la prótesis de cadera ambulatoria, que permite al paciente regresar a su domicilio el mismo día de la intervención.
El doctor Eulogio Martín Buenadicha, especialista en rodilla, cadera y hombro del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de Olympia Quirónsalud, subraya que el éxito de este enfoque no depende únicamente de la técnica quirúrgica y explica: «Una prótesis de cadera podría hacerse de forma ambulatoria por cualquier vía de abordaje» y añade: «La clave está en el control del dolor postoperatorio, y ahí el papel de los anestesistas es fundamental».
La coordinación con el Servicio de Anestesia resulta, en este sentido, determinante. La aplicación de bloqueos anestésicos específicos en pacientes intervenidos de prótesis de cadera ha demostrado una gran eficacia en el control del dolor tras la cirugía, favoreciendo una recuperación más cómoda y segura.
Técnica, vía anterior
Entre las técnicas quirúrgicas, la denominada vía anterior ha ganado popularidad en los últimos años. Aunque no es una técnica nueva, permite acceder a la articulación a través de planos musculares, sin necesidad de seccionar músculos, lo que se traduce en un postoperatorio inmediato más ágil.
«La gran ventaja de la vía anterior es que el paciente tiene menos dolor en los primeros momentos tras la cirugía y puede iniciar antes la movilización», explica el especialista. Aunque a medio plazo los resultados funcionales son comparables a los de otros abordajes, esta recuperación inicial resulta clave cuando se plantea un alta precoz.
Además, la menor agresión muscular facilita el inicio temprano de la deambulación y de la fisioterapia, factores decisivos para una recuperación funcional rápida.
No válido para todos
No todos los pacientes son candidatos a este tipo de intervención. El perfil más adecuado es similar al de otras cirugías ambulatorias, como las prótesis de rodilla o de hombro: personas con buen estado general de salud, sin patologías cardiovasculares o respiratorias relevantes y, por lo general, menores de 65 o 70 años, aunque la edad no es un criterio excluyente.
Más allá de los factores clínicos, también se valoran aspectos como la capacidad del paciente para comprender el proceso, manejar el dolor y contar con un adecuado apoyo familiar. El entorno domiciliario y la red de apoyo son elementos esenciales para garantizar una recuperación segura tras el alta.
Protocolos y experiencia previa
La implantación de la cirugía de prótesis de cadera ambulatoria requiere protocolos bien definidos, consenso entre los equipos médicos y la implicación de todos los servicios del centro. La experiencia previa con prótesis de rodilla ambulatorias y los primeros casos de prótesis de hombro han facilitado la transición hacia este modelo.
«El objetivo no es dar el alta cuanto antes, sino hacerlo cuando el paciente está en condiciones óptimas, con el dolor controlado y con todas las garantías de seguridad», concluye el doctor Martín Buenadicha.