Señales y síntomas clave para detectar el cáncer de piel

Señales y síntomas clave para detectar el cáncer de pielGetty Images | damiangretka

Cáncer de piel: señales y síntomas clave para detectarlo a tiempo

Una de cada cinco personas desarrollará algún tipo de cáncer cutáneo a lo largo de su vida

La incidencia del cáncer de piel no deja de crecer en todo el mundo. De hecho, según los expertos, una de cada cinco personas desarrollará algún tipo de cáncer de piel a lo largo de su vida. La exposición prolongada al sol sin protección, así como el uso de métodos artificiales de bronceado, son factores clave para explicar este incremento. La exposición a la radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo del cáncer de piel, que comienza como una proliferación de células que logran invadir y destruir los tejidos sanos. A veces, pueden desprenderse dichas células y dispersarse a otras partes del cuerpo.

La detección precoz del cáncer de piel resulta determinante para mejorar el pronóstico de los pacientes, ya que la mayoría de los tumores cutáneos diagnosticados a tiempo pueden tratarse con procedimientos sencillos y poco agresivos. Así lo han subrayado los especialistas reunidos en el Curso de Dermato-Oncología, organizado por la Academia Española de Dermatología y Venerología, su Fundación Piel Sana y el Grupo Español de Dermato-Oncología y Cirugía, con la colaboración de Pierre Fabre y su marca Avène.

Durante el encuentro, los expertos insistieron en la importancia de acudir al dermatólogo ante signos de alerta como la aparición de nuevas lesiones, cambios en lunares, heridas que no cicatrizan o lesiones que sangran, pican o duelen. Según el dermatólogo Javier Cañueto, el retraso diagnóstico puede permitir que tumores como el melanoma o determinados carcinomas crezcan, invadan tejidos profundos o generen metástasis, lo que empeora el pronóstico y dificulta el tratamiento.

Perfil del paciente

Aunque el cáncer de piel puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en personas mayores de 60 años, especialmente en aquellas con piel clara, antecedentes familiares o personales y hábitos de exposición solar intensa o acumulada. Tradicionalmente ha sido más común en hombres, pero en las últimas décadas la incidencia ha aumentado en mujeres jóvenes, en gran parte por la exposición solar. A ello se suma el envejecimiento de la población, que también contribuye al incremento de los casos.

Los especialistas estiman que una de cada cinco personas desarrollará algún tipo de cáncer cutáneo a lo largo de su vida. Si se incluyen lesiones precancerosas como la queratosis actínica, la proporción podría ser incluso mayor.

Ante esta tendencia al alza, los expertos destacan la relevancia del cribado cutáneo, una exploración completa de la piel realizada por dermatólogos que permite detectar lesiones sospechosas en fases tempranas, incluso antes de que presenten síntomas. Esta evaluación suele complementarse con dermatoscopia y seguimiento digital en pacientes de riesgo.

Tipos de cáncer de piel

La Asociación Española Contra el Cáncer clasifica los tipos de cáncer de piel en:

El carcinoma de células basales es la forma más frecuente de cáncer de piel, siendo el 80-90 % de los carcinomas cutáneos. Prácticamente todos aparecen en áreas del cuerpo expuestas al sol, sobre todo en cara, orejas, cuero cabelludo, hombros y espalda. Se producen por crecimiento de las células basales que se sitúan en la capa más profunda de la epidermis (que es la capa más superficial de la piel). No tiene capacidad de dar metástasis, aunque puede ser invasivo localmente por su crecimiento lento pero progresivo.

El carcinoma de células escamosas o espinocelular, o también llamado epidermoide, es el segundo cáncer de piel más frecuente. Se producen por crecimiento anómalo de las células escamosas, los queratinocitos, que conforman casi toda la capa más exterior de la piel. Tienen el aspecto de heridas con costra y bordes sobreelevados que sangran fácilmente. Es un tumor con capacidad para dar metástasis, sobre todo a nivel ganglionar, pero esto es infrecuente y solo ocurre en casos muy avanzados.

El melanoma es un tumor mucho menos frecuente que los otros tipos de cáncer de piel, pero su comportamiento es más agresivo, por lo que es más probable que pueda invadir el tejido sano que lo rodea y se pueda diseminar a otras partes del cuerpo.

La regla ABCD

Una de las mejores formas de evaluar si un lunar puede ser un melanoma, es observando sus características mediante una regla conocida como ABCD, por lo que se recomienda acudir al dermatólogo en caso de que la mancha tenga dos o más de las siguientes características:

A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad.

B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos.

C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras diferentes de color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas.

D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños que esto.

E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas