Analítica de sangreGetty Images

Cómo interpretar una analítica de sangre: guía para entender tus resultados paso a paso

la analítica de sangre es una prueba sencilla pero de gran utilidad. Su capacidad para aportar datos precisos sobre múltiples aspectos de la salud la convierte en un pilar de la medicina actual, tanto en la prevención como en el diagnóstico y el seguimiento de diversas enfermedades.

Los hematólogos son los encargados de cuantificar y examinar células, sustancias químicas, proteínas y otros elementos presentes en la sangre. Alteraciones en los valores normales de algunos parámetros pueden orientar al médico hacia la presencia de infecciones, trastornos metabólicos u otros problemas de salud. De este modo, el análisis no solo confirma sospechas clínicas, sino que en ocasiones permite descubrir patologías que aún no han manifestado síntomas evidentes o comprobar si un tratamiento médico está dando los resultados esperados.

Generalmente, la analítica de sangre incluye dos tipos de pruebas. Según explica en un artículo el médico de Cinfa, el doctor Julio Maset, el hemograma realiza un conteo de las células que componen la sangre: los hematíes –o glóbulos rojos–, leucocitos –o glóbulos blancos–, así como las plaquetas y factores de coagulación. Permite evaluar el estado general de salud y detectar patologías como infecciones, anemias, leucemias y trastornos hemorrágicos o de la coagulación.

Por otro lado, la bioquímica sanguínea muestra los niveles de las enzimas, nutrientes y proteínas que circulan en la sangre como la glucosa, el colesterol, la creatinina, la urea, el ácido úrico, la bilirrubina, el calcio, el hierro, el potasio, el sodio y las transaminasas.

En ocasiones, ante una sospecha o seguimiento de una patología concreta, se pueden pedir analíticas más especializadas. Por ejemplo enzimas hepáticas o perfiles hormonales más específicos.

Serie roja

En la serie roja se valora el número de hematíes que hay en sangre. Estos parámetros permiten estudiar estados de anemia, entre otras enfermedades. Su estudio permite valorar estados de infección o de alteraciones de la inmunidad. No se diferencian los valores en función del género y se expresan tanto en números totales como en porcentajes del tipo de leucocitos. Los parámetros más habituales, según explican desde Mapfre son:

  • Hematíes: número total de células rojas en sangre, que oscila entre 4,5-5,9 millones/mm3 en hombres y 4-5,2 millones/mm3 en mujeres.
  • Hematocrito: el porcentaje del volumen de los hematíes con respecto al volumen total de sangre, cuyos valores son 41-53% en hombres y 35-46% en mujeres.
  • Hemoglobina: la proteína de los hematíes que transporta el oxígeno, cuyos niveles son 13,5-17,5 g/dl en hombres y 12-16 gr/dl en mujeres.
  • Volumen corpuscular medio (VCM): valora el tamaño medio de los hematíes, que oscila entre 80 y 100 ml.
  • Hemoglobina corpuscular media (HCN): cantidad de hemoglobina que tienen de promedio los hematíes, y que oscila entre 27 y 33 pgr.

Serie blanca

La analítica también permite valorar estados de infección o de alteraciones de la inmunidad.

  • Leucocitos: total de glóbulos blancos que hay en sangre; sus valores suelen oscilar entre 4.000-10.000/mm3
  • Neutrófilos: un tipo de leucocitos que se eleva en general con las infecciones bacterianas; sus valores de referencia son 2.000-7.500/mm3 o 40-75 %.
  • Linfocitos: una clase de glóbulos blancos que se eleva sobre todo en infecciones víricas y que producen anticuerpos; sus valores de normalidad son 1.500-4.000/mm3 o 20-45 %.
  • Monocitos: un tipo de leucocitos que una vez activo se convierte en un macrófago, que se encarga de fagocitar, es decir, «comerse» a varios microorganismos; sus valores de referencia son 200-800/mm3 o 2-10 %.
  • Eosinófilos: una clase de leucocitos que se activa ante reacciones alérgicas o la presencia de microorganismos que no se pueden fagocitar; sus valores de referencia son 40-400/mm3 o 1-3 %.
  • Basófilos: unos leucocitos implicados también en la gestión de las reacciones alérgicas; sus valores de referencia son 10-100/mm3 o menos de un 1 %.

Plaquetas y capacidad de coagulación

Un hemograma también valora la capacidad de coagulación del paciente:

  • Plaquetas, que indica el número total de estas células que hay en sangre, cuyos parámetros de referencia oscilan entre 150.000 y 400.000 por mm3.
  • Tiempo de tromboplastina parcial activado o TTPA o APTT o tiempo de cefalina: valora una de las vías de la coagulación, lo que llamamos la vía intrínseca, y sus valores de referencia oscilan entre 20 y 40 segundos.
  • Tiempo de protrombina o TP o PT: valora el tiempo que tarda en formarse un coágulo en la sangre; su valor de normalidad va de 10 a 12,5 segundos.
  • Fibrinógeno: una proteína precursora de la fibrina, que forma la malla a la que se unen las plaquetas para formar el coágulo y cuyos valores normales son de 200-400 mg/dl.