La forma de caminar puede delatar qué tipo de demencia se padeceGetty/ Fred Wagner

Demencia con cuerpos de Lewy o Parkinson: cómo la forma de caminar ayuda a diferenciarlas

Las sutiles diferencias en la velocidad, la longitud del paso y el ritmo podrían ofrecer una herramienta de diagnóstico

La demencia con cuerpos de Lewy es el segundo tipo de demencia más frecuente, solo por detrás de la enfermedad de Alzheimer. Según explican expertos de la Clínica Mayo, se caracteriza por la acumulación de depósitos de proteínas, conocidos como cuerpos de Lewy, en las células nerviosas del cerebro. Estas acumulaciones afectan a áreas cerebrales responsables del pensamiento, la memoria y el control del movimiento.

Existen dos formas principales asociadas a estos depósitos que provocan síntomas cognitivos: la demencia con cuerpos de Lewy y la demencia relacionada con la enfermedad de Parkinson. Distinguir entre ambas en sus fases iniciales puede ser complicado para los médicos, ya que ambas comparten síntomas similares, especialmente alteraciones del movimiento. Esta similitud hace que, en muchos casos, se produzcan diagnósticos erróneos en las primeras etapas. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad de Waterloo propone que analizar de forma precisa la manera de caminar podría ayudar a diferenciar ambas enfermedades.

Estas son las diferencias

La investigación encontró que las personas con demencia con cuerpos de Lewy en fase temprana tienden a caminar más despacio, con pasos más cortos y un ritmo más lento en comparación con quienes padecen párkinson en etapas iniciales. Estas diferencias se acentuaban cuando los participantes realizaban una tarea adicional al mismo tiempo, como contar hacia atrás.

Según la Dra. Kaylena Ehgoetz Martens, autora principal del estudio, la comparación de los patrones de marcha permitió comprobar que el comportamiento al caminar puede ser una herramienta útil para distinguir entre ambas afecciones. Además, subrayó que medir el movimiento con mayor detalle podría ayudar a resolver un problema clínico importante, ya que los diagnósticos incorrectos influyen en el tratamiento, la planificación de los cuidados y las expectativas de los pacientes y sus familias.

Los investigadores destacan en un comunicado que evaluaciones de la marcha sencillas pero cuantificables, que pueden realizarse en entornos clínicos, podrían facilitar diagnósticos más precisos y tempranos. Esto permitiría intervenir antes, ajustar mejor el tratamiento y ofrecer una orientación más clara a los cuidadores.

Uno de los hallazgos más relevantes fue que observar la marcha en condiciones normales resultó menos eficaz que hacerlo mientras los pacientes realizaban varias tareas simultáneamente. Al pedirles que caminaran mientras contaban hacia atrás, aparecieron diferencias que no eran tan evidentes en una caminata habitual.

El estudio también resalta la importancia de la carga cognitiva, es decir, la interacción entre la atención y el movimiento, como un factor clave para diferenciar enfermedades neurológicas que pueden parecer muy similares.