Vendaje KTGetty Images

¿Sirven para algo las cintas adhesivas de colores que te pone el fisio?

La combinación de una eficacia cuestionable y la aparición de reacciones cutáneas podría restringir su aplicación

El vendaje neuromuscular, conocido de forma habitual como «cinta KT», se ha popularizado en los últimos años como una herramienta destinada a aliviar molestias musculares y articulares, además de favorecer una mayor amplitud de movimiento. Sin embargo, un análisis reciente que agrupa la evidencia científica disponible pone en cuestión su verdadera eficacia. El estudio, publicado en la revista en línea BMJ Evidence Based Medicine, plantea dudas relevantes sobre su utilidad clínica.

Según los investigadores, aunque este tipo de vendaje, caracterizado por ser una cinta adhesiva transpirable de algodón y muy visible en deportistas de élite, podría ofrecer beneficios inmediatos o a corto plazo, la solidez de las pruebas que respaldan estos efectos es limitada. De hecho, califican la evidencia existente como «muy incierta», lo que introduce un elemento de cautela en su uso generalizado.

A esta incertidumbre se suma otro factor relevante: la posibilidad de efectos adversos, especialmente en la piel. La combinación de una eficacia poco concluyente y la aparición de reacciones cutáneas podría restringir su aplicación en el ámbito clínico, tal y como advierten los autores del estudio.

Por qué se colocan

El vendaje neuromuscular, también denominado Kinesio o KT, fue desarrollado en la década de 1970 y desde entonces se ha empleado ampliamente para tratar dolencias musculoesqueléticas y mejorar la movilidad de los pacientes. Su funcionamiento teórico se basa en la idea de que, al aplicarse correctamente, eleva ligeramente la piel, estimula los receptores sensoriales y favorece la circulación sanguínea en la zona afectada. No obstante, diversos ensayos clínicos recientes han arrojado resultados dispares, lo que ha motivado la necesidad de una revisión más amplia.

Con ese objetivo, los investigadores llevaron a cabo un análisis exhaustivo de la literatura científica. Examinaron bases de datos en busca de revisiones sistemáticas sobre el uso del vendaje KT como tratamiento principal en trastornos musculoesqueléticos, abarcando desde su introducción hasta octubre de 2025. El estudio incluyó un total de 128 revisiones sistemáticas en inglés, de las cuales 73 ya habían sido publicadas y 55 permanecían registradas, pero aún sin publicar.

Estas revisiones englobaban 310 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 15.812 participantes y 29 tipos distintos de afecciones musculoesqueléticas, evaluadas en diferentes momentos del tratamiento. La mayoría de los trabajos se centraban en patologías que afectan a las piernas y los pies, representando el 45 %, y analizaban principalmente la intensidad del dolor, presente en el 89 % de los casos.

A partir de la síntesis de estos datos, los autores concluyen que el vendaje KT podría contribuir a reducir el dolor de manera inmediata y a corto plazo, así como mejorar la funcionalidad en ese mismo periodo. Sin embargo, insisten en que la evidencia que respalda estos efectos es poco consistente. Estas conclusiones se aplican a múltiples afecciones comunes, como el dolor crónico de rodilla o espalda, la osteoartritis de rodilla, el denominado codo de tenista o la fascitis plantar, además de situaciones posteriores a intervenciones quirúrgicas de rodilla.

El vendaje KT podría contribuir a reducir el dolor de manera inmediata y a corto plazo

Por otro lado, los resultados apuntan a que, a medio plazo, los efectos del vendaje serían mínimos o incluso insignificantes en variables como el dolor, la funcionalidad, la fuerza muscular, el rango de movimiento o los síntomas específicos de cada patología. En paralelo, los investigadores señalan que este tipo de vendaje podría ser solo ligeramente superior a un placebo o a un vendaje simulado, aunque recalcan que la certeza de esta afirmación es baja y que los resultados pueden variar según el tipo de paciente o la enfermedad.

Efectos secundarios

En cuanto a los efectos secundarios, únicamente 19 ensayos ofrecieron información al respecto. Entre ellos, la irritación cutánea fue la reacción más frecuente, presente en el 40 % de los casos reportados, seguida de la picazón, con un 30 %. Aunque estos síntomas suelen desaparecer sin necesidad de tratamiento adicional, los autores subrayan que «siguen siendo motivo de preocupación».

Finalmente, el estudio destaca la falta de evidencia suficiente para determinar si el vendaje KT tiene un impacto real en la calidad de vida de los pacientes. A ello se suma la baja calidad metodológica de la mayoría de las revisiones analizadas, el 78 %, así como la gran variabilidad en sus diseños y el solapamiento entre ellas, factores que dificultan la obtención de conclusiones firmes.

En este contexto, los investigadores concluyen: «La evidencia actual es muy incierta con respecto a los efectos clínicos del vendaje neuromuscular en los trastornos musculoesqueléticos. La considerable heterogeneidad, la relevancia clínica poco clara y los posibles efectos secundarios pueden limitar su aplicación en la práctica clínica». De este modo, el uso de estas cintas, tan extendido en el ámbito deportivo, queda ahora bajo una revisión crítica que invita a replantear su verdadero alcance terapéutico.