La pérdida de dientes aumenta el riesgo de enfermedades
Día Mundial de la Periodoncia
La pérdida de dientes aumenta el riesgo de infartos, ictus y envejecimiento prematuro
La enfermedad de las encías puede llegar a causar la pérdida de dientes e incluso la destrucción del hueso
Con motivo del Día Mundial de la Periodoncia, la doctora Xiana Pousa, directora médica de las Clínicas MAEX, ha querido alertar sobre el impacto de las enfermedades periodontales no solo en la salud bucodental, sino también en el envejecimiento facial y en el desarrollo del embarazo.
La especialista recuerda que las patologías de las encías están relacionadas con un mayor riesgo de enfermedades sistémicas graves, entre ellas el ictus, problemas cardiovasculares o complicaciones durante la gestación.
Para ilustrar las consecuencias que puede tener una mala salud oral, Pousa recurre al caso histórico de María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, cuyo deterioro físico estuvo profundamente condicionado por la pérdida prematura de piezas dentales. La reina tuvo 24 embarazos y 14 hijos y sufrió una pérdida casi total de dientes a una edad temprana, algo que, según la doctora, afectó notablemente a su aspecto físico.
«El problema es que cuando se pierden los dientes de la arcada superior (el maxilar) hay una reabsorción del hueso porque falta la prominencia de los dientes, pero también de las raíces. Entonces, cuando se pierden los dientes de arriba, provoca en el perfil facial un cambio muy brusco: se marcan los surcos nasogenianos y se genera una hipoplasia maxilar que causa un aspecto de cara envejecida», explica la doctora Pousa.
La especialista añade que la pérdida de dientes inferiores también altera la estructura facial: «Cuando se pierden los dientes de abajo, la mandíbula parece que sale para fuera, porque deja de tener el ‘stop’ de los dientes de arriba. Entonces se produce una disminución de la altura del tercio facial inferior, yéndose el maxilar hacia atrás y la mandíbula hacia adelante, creándose ese aspecto de ‘cara de viejo’ que todos tenemos en mente, como el perfil de la famosa ilusión óptica del dibujante británico William Ely Hill conocida popularmente como ‘la joven y la anciana’».
La doctora subraya que las enfermedades periodontales pueden provocar pérdida dental y destrucción ósea, y considera que los numerosos embarazos de María Luisa de Parma pudieron influir de forma decisiva en ese deterioro.
«Cada embarazo implica una alteración de los niveles hormonales y esos cambios afectan negativamente a las bacterias orales favoreciendo que determinados perfiles crezcan más de lo compatible con estados de salud», explica Pousa. Además, señala que durante la gestación también se produce un reajuste del sistema inmunológico que facilita la proliferación de ciertas bacterias en la boca.
No obstante, la especialista insiste en que el embarazo no es, por sí mismo, la causa directa de caries o pérdida dental. «Hoy en día eso se da de la misma manera, pero sus consecuencias van a estar muy relacionadas con el estado de salud que tenga la mujer que se queda embarazada en ese momento», afirma.
Según detalla, si la mujer parte de una boca sana y con bajos niveles de bacterias patógenas, los cambios hormonales apenas tendrán impacto. «La clave, cuando te vas a quedar embarazada, es minimizar el riesgo intentando partir de un estado de salud oral perfecto», recalca.
Prevención en el embarazo
La directora médica de Clínicas MAEX asegura que en consulta siguen viendo casos de deterioro oral asociado al embarazo, aunque generalmente relacionados con problemas previos. «El embarazo no provoca por sí mismo caries o pérdida dental, pero sí puede acelerar problemas previos si la salud bucodental no es adecuada», añade.
Pousa recuerda el caso reciente de una paciente llegada desde Reino Unido con numerosas caries que atribuía a sus embarazos. «Se puede llegar a esa situación porque de entrada su estado de salud oral en el momento en que se quedó embarazada no era el adecuado y el embarazo acelera ese proceso de caries exageradas, pérdida de hueso, inflamación de las encías y crecimiento de bacterias», explica.
La especialista insiste en que muchas personas creen tener una buena salud oral simplemente porque no sienten dolor. Sin embargo, advierte de que numerosos problemas periodontales evolucionan de forma silenciosa. «La gente piensa que tiene la boca bien y muchas veces no es así. Muchos problemas no duelen hasta que son graves», señala.
Por ello, recomienda reforzar la prevención antes y durante el embarazo mediante revisiones periódicas y limpiezas profesionales más frecuentes para reducir la carga bacteriana.
Asimismo, subraya la importancia de realizar pruebas diagnósticas específicas para detectar bacterias periodontales y evaluar el estado del hueso maxilar, incluyendo estudios microbiológicos y pruebas de imagen como el CBCT. «Tener la boca sana implica que no haya ningún indicio de caries incipiente y que no haya bacterias anaerobias periodontales debajo de las encías», explica.
En el marco del Día Mundial de la Periodoncia, los especialistas hacen un llamamiento a la concienciación sobre la importancia del cuidado de las encías, no solo desde el punto de vista estético o dental, sino como un elemento clave para la salud general.