Picadura de garrapata
Preocupación por un virus emergente transmitido por garrapatas
Un estudio muestra cómo los ortonairovirus evaden la inmunidad y representan riesgos para la salud
Los virus transmitidos por garrapatas representan una amenaza creciente para la salud pública y algunos de ellos podrían tener un potencial pandémico mayor del que se pensaba. Así lo sugiere un estudio liderado por investigadores de la Universidad de California en Riverside (UCR), que ha identificado el mecanismo que utiliza una familia de estos virus para esquivar las defensas del sistema inmunitario.
La investigación, publicada en la revista ACS Infectious Diseases, se centra en los ortonairovirus, un grupo que incluye algunos de los patógenos transmitidos por garrapatas más peligrosos conocidos hasta la fecha, entre ellos el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, responsable de una enfermedad grave con una elevada tasa de mortalidad.
Los científicos analizaron unas proteínas virales denominadas proteasas del dominio tumoral ovárico (OTU), cuya función consiste en bloquear la respuesta inmunitaria del organismo y facilitar la propagación de la infección.
Burlar al sistema inmunitario
Normalmente, el organismo utiliza pequeñas proteínas, como la ubiquitina y la ISG15, para coordinar la respuesta frente a las infecciones. Sin embargo, los ortonairovirus producen proteínas OTU capaces de eliminar estas señales y reducir la capacidad del sistema inmunitario para detectar y combatir el virus.
Scott Pegan, profesor de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la UCR y autor principal del estudio, explica en un comunicado: «El virus utiliza estas proteínas para debilitar las defensas inmunitarias del organismo en múltiples etapas, facilitando así la propagación de la infección» y añade: «Nuestro estudio también pone de relieve una tercera función, hasta ahora desconocida, de estas proteínas virales, que parece contribuir a la evasión inmunitaria. Se desconoce su función».
Un virus circulando sin detectado
Los investigadores recuerdan que continúan identificándose nuevos ortonairovirus en distintas partes del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la garrapata de la costa del Pacífico transmite ya diversas enfermedades bacterianas y virales, y estudios previos habían detectado un nairovirus asociado a esta especie.
El nuevo trabajo demuestra que el mecanismo utilizado por ese virus para escapar del sistema inmunitario es compatible con las células humanas.
«Existe una preocupación real para la salud asociada con las picaduras de garrapatas de la costa del Pacífico», advierte Pegan. «Nuestro trabajo demuestra que uno de los mecanismos del ortonairovirus de la garrapata de la costa del Pacífico, utilizado para suprimir la inmunidad del huésped, es altamente compatible con los humanos. Si a esto le sumamos que este virus es transmitido por una especie de garrapata que ya transmite enfermedades a las personas, sugiere que el virus podría estar entrando en contacto con los humanos y potencialmente circulando sin ser detectado».
No obstante, el investigador subraya que todavía no hay pruebas de que este virus esté causando enfermedad en personas y considera imprescindible realizar nuevos estudios para determinar si se están produciendo infecciones humanas.
Prevenir las picaduras
Mientras avanzan las investigaciones, los expertos insisten en la necesidad de seguir protegiéndose frente a las garrapatas.
«La gente debe seguir tomando medidas para evitar las picaduras de garrapatas», recomienda Pegan. «Nuestra investigación refuerza la importancia de prestar atención no solo a la exposición a las garrapatas, sino también al tipo de garrapata involucrada, porque diferentes especies pueden transmitir enfermedades que aún no monitoreamos de forma rutinaria».
Los autores consideran que estos hallazgos ayudarán a mejorar la vigilancia epidemiológica y el desarrollo de futuras herramientas de diagnóstico y tratamiento frente a virus emergentes.
«Si hay algo que la gente debería sacar en claro de este estudio, es que la rápida identificación de ortonairovirus que infectan a los humanos y virus relacionados, combinada con su capacidad para evolucionar y eludir las defensas inmunitarias humanas, subraya el importante potencial pandémico de la familia Nairoviridae», concluye Pegan.