Fundado en 1910

El lanzamiento de su cohete Kairos II culminó en fracaso tras un despegue exitoso desde la prefectura de WakayamaTVE

La empresa japonesa Space One falla en su nuevo intento de poner satélites en órbita

La compañía japonesa intentaba colocar cinco satélites en órbita, incluyendo una figura de Buda y otra de Santa Claus, en un hito para la industria aeroespacial privada

La empresa Space One, con sede en Japón, ha enfrentado otro desafío en sus esfuerzos por consolidarse en la industria espacial privada. Este miércoles, el lanzamiento de su cohete Kairos II culminó en fracaso tras un despegue exitoso desde la prefectura de Wakayama, al oeste del país. A pesar de completar la separación entre la primera y la segunda etapa del cohete, la firma informó que «el vuelo fue concluido» al determinarse que cumplir su objetivo era inviable. La empresa ha iniciado investigaciones para esclarecer las causas del incidente.

El despegue, programado para las 11:00 hora local, se realizó desde el puerto espacial de Space One en Kii. El objetivo del cohete era llevar a la órbita baja terrestre, a 500 kilómetros de altura, un microsatélite de aproximadamente 50 kilogramos y cuatro pequeños «satélites cúbicos» diseñados por estudiantes japoneses en colaboración con la empresa Terra Space. Entre las peculiaridades de la misión destacaban dos figuras simbólicas a bordo: una representación de Buda y una de Santa Claus, que de haber tenido éxito habrían marcado un hito cultural en la exploración espacial.

Este es el segundo intento fallido de Space One con el modelo Kairos II en menos de un año. En marzo, el mecanismo de autodestrucción del cohete se activó poco después del despegue debido a problemas detectados durante el vuelo. Además, el lanzamiento de este miércoles había sido pospuesto previamente en dos ocasiones debido a condiciones meteorológicas adversas, lo que prolongó la espera para la empresa emergente.

Fundada en 2018 por un consorcio de entidades privadas, Space One tiene como objetivo revolucionar el acceso al espacio mediante lanzamientos regulares y de bajo costo. Este enfoque busca posicionar a Japón como un competidor relevante frente a gigantes como SpaceX, que domina el mercado de la puesta en órbita comercial. Sin embargo, los contratiempos enfrentados subrayan los retos técnicos y financieros que implica competir en esta industria.

El Kairos II, un cohete de combustible sólido de 18 metros de longitud, representa el compromiso de la empresa con el desarrollo de tecnología eficiente y asequible. El éxito de esta misión habría sido un importante paso adelante para la industria aeroespacial privada de Japón, que intenta ampliar su alcance y participar activamente en el crecimiento global del sector.

Aunque el reciente fracaso supone un revés para Space One, también refleja los constantes desafíos asociados a la innovación en la exploración espacial. El resultado del análisis de este incidente podría proporcionar valiosas lecciones para futuras misiones y allanar el camino hacia la realización de los ambiciosos objetivos de la empresa.