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El papa León XIV saludó a 120.000 jóvenes reunidos en la plaza de San Pedro del Vaticano durante el JubileoEFE

El operativo del Gómez Ulla en caso de que ocurra una «catástrofe con víctimas» en la visita del Papa a España

El plan divide la emergencia en varios niveles de alarma según el número y gravedad de los afectados

Dentro de 15 días, España vivirá uno de los momentos más importantes de este año. El Papa León XIV pisará nuestro país por primera vez casi 15 años después de la visita de un pontífice en Madrid. Concretamente, el evento tuvo lugar en agosto de 2011, con la Jornada Mundial de la Juventud de Benedicto XVI. En este gran encuentro de fe, que tendrá lugar en la capital del 6 al 9 de junio, se han inscrito cerca de medio millón de personas, por lo que, en caso de una «catástrofe con múltiples víctimas», los hospitales ya tienen su protocolo.

El encargado de ello ha sido el Hospital Militar Gómez Ulla que, antes de la llegada del Santo Padre, ha actualizado su plan de actuación ante incidentes con múltiples víctimas en un contexto de máxima seguridad por la futura visita.

El documento interno, de 26 páginas al que ha podido acceder El Debate, explica detalladamente qué hará el hospital militar de referencia en Madrid ante una emergencia extraordinaria que obligue a los centros médicos de la capital a movilizar y hacer uso de todos sus recursos sanitarios y logísticos. Este plan, avisan desde dirección, sobrepasa «parcial o totalmente el desarrollo habitual de su actividad». Asimismo, afirman que este plan se «activará o desactivará» según las órdenes del director General del Hospital Central de la Defensa.

Escenario por fases de alerta y alarma

Los primeros en activar la alerta, según el protocolo del hospital militar, serán posiblemente los trabajadores de la Centralita del Hospital y los del Servicio de Urgencias, que recibirán la llamada del director. Esta actuación se contempla expresamente en situaciones como «bombas», «heridas por arma de fuego» o «accidentes de tráfico».

En el momento en que esto ocurra, la unidad de seguridad se comunicará mediante walkie-talkie con el personal acordado y se deberá activar el comité de catástrofes. Este será el encargado de reorganizar toda la actividad hospitalaria para liberar recursos y atender a los pacientes más críticos. Entre las misiones acordadas figuran:

  • Suspensión de cirugías programadas
  • Altas a precoces desde planta a domicilio y desde UVI a planta
  • Evacuación a otros centros
  • Ampliar camas de hospitalización
  • Movilización inmediata de personal sanitario fuera de servicio

Triaje en caso de emergencia

En caso de que haya pacientes en urgencias tras la llamada, el responsable de Urgencias deberá informar a los pacientes que llegará un número elevado de enfermos, por lo que, si la patología no es grave, deberán abandonar «el servicio y la sala de espera».

Para que el trabajo sea lo más eficiente posible, se habilitarán dos puestos de triaje rápido, cada uno asistido por un enfermero, en la entrada de urgencias y apoyados por un médico del Servicio de Urgencias, que deberá estar identificado.

Asimismo, despejarán los pasillos de todo el mobiliario que entorpezca el paso y se creará un sistema de clasificación de víctimas similar al utilizado en atentados o grandes catástrofes internacionales. Es decir, al llegar al hospital, los pacientes serán divididos en tres circuitos: rojo para heridos críticos, amarillo para graves estables y verde para pacientes leves capaces de caminar.

Circuito triaje Gómez UllaCedida

Los casos más graves se trasladarán directamente a la UCI o a las áreas de reanimación postquirúrgica. Además, si el servicio está desbordado, se habilitará una segunda área de triaje en la que se ubicará una enfermera.

Acceso de entrada para ambulancias

Como en cada operación médica, las ambulancias son las primeras en llegar. Por ello, tienen que tener muy bien definido el plan de acceso. La entrada de estos vehículos medicalizados se realizará de forma preferente por la calle de Los Yébenes, que es la puerta trasera de acceso al recinto. En caso de colapso interno, se establecerá un punto de espera con «un vigilante de seguridad o un militar de la Unidad de Tropa».

Los familiares de los pacientes serán derivados al recibidor del Hospital Gómez Ulla y al salón de actos para recibir información oficial sobre las víctimas cuando se disponga de ella. Asimismo, avisan de que se restringirá su paso «a la sala de espera de urgencias».

Actuación según nivel de alarma

El plan divide la emergencia en varios niveles de alarma según el número y gravedad de los afectados.

  • Nivel I: Responderán solo los medios disponibles en el momento que se produce la alarma.
  • Nivel II: Exigirá medidas de localización y movilización del personal. Tanto el de Servicios de guardia de Alertados como el de personal que no esté de guardia de Alertado.
  • Nivel III: Es el escenario más grave. Se activará cuando el hospital necesite recursos extremos o tenga que afrontar más de 60 víctimas. En ese supuesto se movilizarán todos los quirófanos, las 18 camas UCI disponibles, 261 camas médico-quirúrgicas, equipos de traumatología, anestesia, intensivos y cirugía y sanitarios militares fuera del centro hospitalario.