Suplementación consciente
Suplementarse es un añadido a un estilo de vida saludable y equilibrado, y que resulta interesante siempre que sea necesario para el paciente, según estado o condición del mismo
Vivimos actualmente arrastrados y envueltos por una vorágine de modas donde, cualquier opinión venida de cualquier persona con muchos seguidores cuenta más que la proveniente de un profesional cualificado.
Una de esas corrientes es la relativa a la suplementación, o «hipersuplementación». Se habla tanto de magnesio, colágeno, omega 3 y un largo etcétera de complementos, que hasta parece sentirse culpable aquel que aún no toma ninguno.
Suplementarse es un añadido a un estilo de vida saludable y equilibrado, y que resulta interesante siempre que sea necesario para el paciente, según estado o condición del mismo. Suplementar según necesidad, no por consejo ajeno o porque «a mi vecina del quinto le ha ido bien».
Tomar complementos ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente, pero hay un límite, una delgada línea intransferible, entre obsesionarse por querer tomarlos todos y consumirlos sin criterio; y discernir y descubrir, orientado por profesionales sanitarios, cuál te conviene y cómo tomarlo.
Así que, aunque son fantásticos, hay que tener cuidado, por ejemplo, con cuatro de los suplementos más consumidos actualmente. Sugerencias de cómo tomarlos y precauciones a tener en cuenta.
- Magnesio. El mineral por excelencia en los últimos tiempos. La joya de la corona de la suplementación. Miles de beneficios a sus espaldas hacen que todo el mundo lo tome o quiera tomarlo: estreñimiento, estrés, sueño, menopausia… Pero si se toma antibióticos como tetraciclina, ciprofloxacino, doxiciclina, levofloxacino o norfloxacino, puesto que a nivel intestinal se uniría el magnesio a ellos complicando la absorción de estos antibióticos. En estos casos, la solución sería distanciar la ingesta de magnesio y el antibiótico entre 2-3 horas.
- Omega 3. Actúa a nivel de piel, corazón y cerebro, así como antiinflamatorio. Uno de los suplementos más recomendados y tomados en los últimos tiempos, sin embargo, se debe tener mucho cuidado si se toman medicamentos para la sangre: antiagregantes, anticoagulantes; o se tiene problemas de coagulación, el omega 3 puede contribuir a que la sangre se ponga más líquida. Además, debe tener precaución si quien toma omega 3 va a tener una cirugía. Si va a someterse a una operación y toma omega 3, comuníquelo a su médico con bastante antelación.
- Triptófano. Mejora el estado de ánimo debido a una subida de la serotonina. Aquel paciente que tome antidepresivos no debe tomar triptófano, puesto que, si se suplementa con él, podría sufrir un síndrome serotoninérgico: agitación, sudoración excesiva, mucho nerviosismo, temblores, diarrea, taquicardia.
- Berberina. Destaca por, entre otras acciones: controlar los niveles de glucosa, ayudando a reducirla en sangre. También por su acción en la pérdida de peso, influyendo en el metabolismo y regulación de la grasa corporal. Así que deben tener precaución los pacientes polimedicados, porque el hígado puede verse alterado, a causa de que la berberina interfiera en enzimas de dicho órgano, y metabolizar los fármacos de manera distinta; y aquellas personas que ya toman medicamentos para controlar el azúcar, ya que podría bajar demasiado, causando sudor frío, mareos y temblores.
La responsabilidad de cada uno y el criterio de un profesional, que oriente y recomiende el suplemento para cada situación, deben primar antes que cualquier opinión, consejo y/o sugerencia de redes sociales.
- María Leyva es Farmacéutica y Nutricionista.