«El feto sufre, tenemos pruebas y la ministra lo sabe»: la respuesta de una médico de familia a Mónica García
La doctora Ondina Vélez explica las evidencias científicas que existen del dolor fetal, y que exigen, por ejemplo, que los anestesistas como Mónica García tengan que anestesiar al feto en el caso de una operación intrauterina.
La incómoda respuesta de Mónica García al preguntarle El Debate si el feto sufre durante el aborto
La ministra de Sanidad, Mónica García, se ha metido en un lio, ha mentido y lo sabe. Hay que agradecer a la periodista de El Debate María Curiel que durante la rueda de prensa en la que a bombo y platillo se presentaba la innecesaria campaña del derecho al aborto, le hizo a la ministra la magnífica e incómoda pregunta: ¿Puede el sistema sanitario garantizar la atención al sufrimiento fetal durante un aborto?
La ministra apeló una evidencia científica que no citó, zanjó que el feto no sufría y acusó a la periodista de que ese tipo de preguntas sólo consiguen culpabilizar a las mujeres que han abortado.
Sin embargo, ella como anestesista sabe que cuando se va a realizar una cirugía a un feto de más de 20 semanas, se anestesia no sólo a la madre, sino también al feto.
Desde luego que no se le ha ocurrido decir que los protocolos de cirugía fetal intrauterina incluyen la necesidad de anestesiar al feto.
Ella como anestesista sabe que cuando se va a realizar una cirugía a un feto de más de 20 semanas, se anestesia no sólo a la madre, sino también al feto.
Es cierto que no hay publicaciones científicas que hablen del dolor fetal durante un aborto, pero esto se debe a que los que practican los abortos no se van a poner a estudiar lo que está sufriendo el feto mientras lo están descuartizando, triturando o aspirando, y además publicarlo.
Sin embargo, sí que hay multitud de artículos, y protocolos, disponibles en la web, de las Sociedades de Anestesiología, en los que figura cómo la anestesia fetal se administra de manera rutinaria y estándar en todos los hospitales especializados de los Estados Unidos y en España cuando se realizan cirugías fetales.
En un libro publicado hace menos de un año por CEU Ediciones, titulado Aborto y Eutanasia, hay un capítulo escrito por el doctor Francisco Reinoso, Jefe del Servicio de Anestesiología, Cuidados Críticos Quirúrgicos y Tratamiento del Dolor Infantil del Hospital Universitario La Paz de Madrid, precisamente titulado ¿El feto y el embrión sienten dolor?
En este capítulo, el doctor Reinoso explica cómo no podemos conocer cómo siente el dolor el feto, ya que el feto no nos lo puede decir. Sin embargo, existe evidencia científica de que el feto sufre cuando se le hace daño.
No sólo se conoce que en el feto, desde muy pronto, se forman las estructuras del sistema nervioso responsables de la percepción del dolor, y ya en la semana 12 de embarazo se transmiten las señales de dolor por estas vías nerviosas. Sino que, además, se ha observado que en el feto se producen las mismas respuestas que podemos sentir nosotros cuando se nos inflinge un daño.
Cuando se realiza una cirugía intrauterina, se utilizan los bisturíes y se hace «daño» al feto. En caso de que no se anestesie al feto, este responde como responderíamos nosotros si se nos hiciese una cirugía a pelo: se observan en el feto, en palabras del doctor Reinoso, «movimientos defensivos, cambios en la frecuencia cardiaca, variaciones del flujo cerebral y liberación de hormonas como el cortisol y la adrenalina».
En caso de que no se anestesie al feto, este responde como responderíamos nosotros si se nos hiciese una cirugía a pelo: se observan «movimientos defensivos, cambios en la frecuencia cardiaca, variaciones del flujo cerebral y liberación de hormonas como cortisol y adrenalina»
A nuestra ministra de Sanidad se le da muy bien decir mentiras y salirse por la tangente. No le importa la evidencia científica, no le importa mentir a los periodistas, no le importa mentir a las mujeres a las que se les ha negado el derecho básico a ser informadas antes de realizar un aborto, sino que además pretende convencernos de la necesidad de gastar dinero en una campaña sobre el «derecho al aborto» y no de invertir dinero para paliar las dificultades para ser madre.
En España, por desgracia, es mucho más fácil abortar que tener un hijo. Abortar se ha convertido una presentación del sistema sanitario. Es mucho más fácil abortar que operarse de una rodilla hecha puré o de una hernia discal que tiene al que la sufre postrado meses en la cama.
En España se realizaron 106.172 abortos provocados en el año 2024. En Madrid, más de 18.000 abortos provocados en 2024, entre hospitales públicos y centros privados. Toda mujer que quiso abortar no tuvo tiempo ni para planteárselo, ya que nadie le dio la información de lo que iba a hacer, pero sí una cita en menos de tres días para eliminar a su hijo.
Lo siento ministra, se podría haber ahorrado esta campaña y ayudar más a las mujeres a ser madres de hijos vivos que a ser madres de hijos muertos.
- Ondina Vélez Fraga es médico de familia, madre de familia numerosa, profesora de la Universidad CEU San Pablo y secretaria académica del Instituto CEU de Estudios de la Familia.