Sanitarios durante una concentración para protestar por el colapso del sistema, a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta
Sanidad cambia el circuito sanitario de Ceuta y reparte a migrantes vulnerables entre los médicos
Tras todo lo sucedido, el sindicato CSIF ha reclamado al Ingesa la creación urgente de un centro de salud alternativo
La crisis sanitaria de Ceuta sigue agravándose. A pesar de las palabras de la ministra de Sanidad, Mónica García, que aseguran que no existe colapso y que la ciudad autónoma no ha bajado de nivel. A pesar de sus palabras, un documento de Ingesa al que ha accedido El Debate ordena a asignar a menores, embarazadas y adultos vulnerables a los cupos de Medicina de Familia y Pediatría. En otro texto afirma que determinados inmigrantes pasarán a ser valorados en el triaje general.
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha decidido modificar el modelo de atención sanitaria a determinados inmigrantes en Ceuta en plena presión sobre los servicios públicos de la ciudad. Las nuevas instrucciones afectan tanto a Atención Primaria como a las Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) y suponen que parte de esta población pase a ser atendida dentro de los circuitos ordinarios utilizados por los ceutíes.
En Atención Primaria, una instrucción de la Dirección Médica establece que «ante la situación irregular» que se está viviendo en los centros sanitarios con la permanencia de los inmigrantes irregulares vulnerables –entre los que destaca a embarazadas y menores– con «derecho a asistencia sanitaria». Además, el documento contempla expresamente la distribución entre médicos de Familia y pediatras, tanto entre aquellos que tienen el cupo abierto como entre los que lo tienen cerrado para la población local.
Tal y como informa CeutaTV, esta distribución supondrá, según los cálculos del organismo, «unos siete pacientes adicionales por facultativo, tanto en Medicina de Familia como en Pediatría». Ingesa insiste en que esta cifra corresponde a pacientes asignados para garantizar su «seguimiento y continuidad asistencial» y no equivale a siete consultas adicionales cada día.
Un centro de salud alternativo
Ante la decisión de incorporar a personas inmigrantes a las consultas de Medicina de Familia y Pediatría, incluso en aquellos cupos que permanecían cerrados para la población local por haber alcanzado sus límites asistenciales, el CSIF ha reclamado al Ingesa la creación urgente de un centro de salud alternativo.
En este sentido, el sindicato ha considerado que esta medida puede incrementar «la presión sobre una red sanitaria» que, según sostiene, ya afronta «una situación de saturación permanente». El CSIF también ha advertido del impacto que la incorporación de nuevos usuarios puede tener sobre las consultas de Medicina de Familia y Pediatría, dos de las áreas que, a su juicio, presentan mayores dificultades para absorber una demanda adicional.
Al hilo, la organización sindical recuerda que el pasado 13 de septiembre ya reclamó «la puesta en marcha de un centro de salud alternativo» ante la posibilidad de que el incremento de usuarios derivado de la crisis migratoria terminara generando una presión adicional sobre los tres centros de salud existentes en la ciudad.
Del circuito específico al triaje general
El cambio no se limita a los centros de salud. Una segunda instrucción, firmada por el gerente del Área Sanitaria de Ceuta, establece un nuevo circuito para determinados pacientes inmigrantes (menores de 18 años acompañados por sus tutores o por miembros de las ONG y mayores de edad acompañados por miembros de las ONG) que acudan a las Urgencias del Hospital Universitario.
Los mencionados deberán esperar en la sala de espera general para ser valorados por el Triaje General y pasar posteriormente acompañados a la consulta de los facultativos que correspondan. Esta medida supone un cambio respecto al dispositivo específico que se había utilizado para buena parte de la atención sanitaria a la población migrante durante los últimos meses.