Fundado en 1910

Su hija Alicia Duncan (a la derecha de la imagen) se opuso la eutanasiaInstagram: @aliciaduncanwrites

Canadá aplica la eutanasia a una mujer tras un intento de suicidio y avisan a sus hijas dos días antes

Menos de un mes antes de morir, Donna fue sometida a una valoración psiquiátrica. Los médicos determinaron entonces que padecía un trastorno psicosomático

Canadá cada vez ensalza más la cultura de la muerte para enterrar todo lo relacionado con la vida y la dignidad del ser humano. Desde su aprobación en 2016, las muertes por eutanasia no han parado de crecer. En solo 10 años se estima que más de 94.000 personas han fallecido mediante este procedimiento. Una de las últimas ha sido Donna, una mujer que, tras sufrir un accidente, había intentado suicidarse por problemas de salud mental y cuyas hijas fueron avisadas 48 horas antes.

Según ha publicado el Daily Mail y ha recogido Infocatólica, la mujer no padecía ninguna enfermedad terminal. Sin embargo, en 2021 avisó a sus hijas de que había sido declarada apta para morir mediante la administración de fármacos porque su muerte era «previsible».

Todo comenzó tras un accidente de tráfico y, como consecuencia, una conmoción cerebral que le provocó un progresivo deterioro físico. Donna perdió una cantidad considerable de peso y desarrolló diversos síntomas cuya causa no llegaba a determinarse. Para ella, hasta la ingesta de alimentos era una tortura: trituraba la comida para poder tragársela, ya que pensaba que tenía metales pesados. Tanta era su desesperación que redujo su alimentación a 800 calorías diarias, explica el medio católico.

Las restricciones de alimentación estaban relacionadas con su depresión, pero también con la intención de convencer a los que evaluaban su eutanasia de que sufría un problema físico grave, han denunciado sus hijas al periódico británico. No era lo único: contaba con paranoias severas que le hacían pensar que al salir de casa la iban a matar. Además, pensaba que tenía la piel muy delicada y que por eso tenía que ponerse la ropa al revés, gafas de sol y visera para salir a la calle.

Menos de un mes antes de morir, Donna fue sometida a una valoración psiquiátrica. Los médicos determinaron entonces que padecía un trastorno psicosomático, al considerar que los síntomas físicos que presentaba estaban vinculados a un problema de origen psicológico o emocional.

La familia no fue informada de nada

Pocos días antes de recibir la polémica eutanasia, Alicia y Christie, sus dos hijas, descubrieron que durante un brote su madre había intentado quitarse la vida. La volvieron a ingresar en la Unidad de Psiquiatría y dos días después decidieron darle el alta. Ese mismo día, la mujer murió por la inoculación de sustancias letales. Sus hijas no se lo esperaban. Su madre había muerto sin estar enferma. Solo necesitaba cuidados y tratamiento.

Tal y como describe Infocatólica, Alicia ha descrito todo lo ocurrido con su madre como «golpe tras golpe tras golpe». Así, ha revelado que no había nada que pudieran hacer. La decisión ya la habían tomado.

Tras esto, ha querido alertar de la gravedad que supone que una persona con problemas de salud mental pueda pedir morir tan fácilmente: «Hay muchísima presión en la sociedad. Ya no se trata a las personas con dignidad», ha aseverado. Por último, ha revelado que su madre necesitaba «ayuda para vivir, no ayuda para morir».