Una ambulancia en las inmediaciones de un centro de inmigrantes de Ceuta
Sanitarios de Ceuta exigen a Ingesa una rectificación por «distorsionar» la huelga y emprender una campaña de «descrédito»
El sindicato defiende que la huelga «no fracasó ni careció de respaldo», sino que fue desconvocada como un acto de «estricta responsabilidad institucional» hacia las personas trabajadoras
El sindicato CEMSATSE ha presentado un requerimiento formal ante el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y la Delegación del Gobierno en Ceuta en el que denuncia una vulneración «sistemática» de los derechos fundamentales de huelga y libertad sindical y exige una rectificación pública e inmediata por la campaña de «descrédito» y las acusaciones vertidas desde la administración sanitaria.
Así, CEMSATSE reclama la rectificación pública e inmediata de los comunicados de Ingesa de los días 21 y 24 de septiembre, la retirada de las expresiones que califica de injuriosas y la corrección de las inexactitudes sobre las fechas de registro.
Además, pide la remisión íntegra y acreditación documental de la publicación de la resolución de servicios mínimos dictada por la Delegación del Gobierno.
El sindicato asegura que se reserva el ejercicio de acciones administrativas, judiciales y constitucionales ante la jurisdicción competente para defender los derechos fundamentales de la plantilla sanitaria y reclamar la reparación íntegra de los daños que, según sostiene, se hayan ocasionado.
La huelga «no fracasó»
En el comunicado, CEMSATSE defiende que la huelga «no fracasó ni careció de respaldo», sino que fue desconvocada como un acto de «estricta responsabilidad institucional» hacia las personas trabajadoras.
En este sentido, afirma que la decisión obedeció exclusivamente a la inseguridad jurídica generada por el propio Ingesa y la Delegación del Gobierno en Ceuta. «Entidades que impidieron el ejercicio garantista del derecho de huelga al no notificar ni publicar efectivamente la resolución de servicios mínimos supuestamente aprobada el 22 de septiembre de 2026», añade.
La organización recuerda que la jurisprudencia, como la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, de 10 de abril de 2026, determina que la falta de publicación de los servicios mínimos priva a la resolución de la eficacia necesaria y vulnera los derechos fundamentales.
«Ante esta opacidad, mantener la convocatoria habría expuesto a los profesionales al riesgo de incurrir en incumplimientos involuntarios y eventuales sanciones disciplinarias por desconocer los criterios exigidos», justifica.
Por ello, para evitar situar a la plantilla en la indefensión, el Sindicato asegura que registró oficialmente la desconvocatoria el 23 de septiembre de 2026 a las 12.56 y 13.01 horas ante la Delegación del Gobierno y la Gerencia de Atención Sanitaria de Ceuta, difundiéndola de inmediato en sus canales oficiales y a los medios de comunicación.
Ataques directos contra el sindicato
El sindicato denuncia, asimismo, la estrategia de «tergiversación y desinformación» empleada por el Ingesa, que, a su juicio, pretendió sugerir a la opinión pública que tuvo conocimiento de la desconvocatoria el día 24 de septiembre, a las 8:25 horas con el fin de ofrecer una «imagen falsa de improvisación».
Igualmente, sostiene que la Administración intentó vincular erróneamente la oposición del comité de huelga a los criterios para el establecimiento de los servicios mínimos.
Para CEMSATSE, la desconvocatoria se produjo en un clima de descalificación e intromisión institucional «inaceptable» por parte de una Administración Pública. «En lugar de garantizar la legalidad del proceso, el Ingesa difundió comunicados oficiales los días 21 y 24 de septiembre cargados de ataques directos contra el sinficato», apunta.
El sindicato denuncia que en dichas notas se tildó su actuación de «apresurado mal hacer», se acusó a la central de defender «bastardos intereses particulares» y se calificaron sus propuestas de «exótica pretensión» y «absurda». «Posteriormente, el Ingesa profundizó en el ataque catalogando el conflicto de chapuza, conflicto fake, demagógico mal hacer y estrepitoso fracaso», finaliza.