Imagen de archivo de un científico mirando un microscopio vestido con un EPI
Alerta por peste en Rusia: muere una investigadora y cerca de 200 personas son puestas en cuarentena
Varios hospitales también han sido aislados después de que Darya Shipilova rompiera un tubo de ensayo en el regreso de un viaje a una región de Mongolia, donde se registraba un brote de peste
Las autoridades rusas han alertado de la liberación de una infección peligrosa después de un accidente en un laboratorio. Varios hospitales y 200 personas han sido puestas en cuarentena tras el fallecimiento de la investigadora del Instituto de Investigación Antiplaga de Shlenkov, Darya Shipilova.
El pasado 25 de septiembre, según unos informes, Shipilova –de 27 años– rompió un tubo de ensayo que contenía un patógeno de peste en el regreso de un viaje de trabajo a Buriatia, donde se estaba registrando un brote de peste en la frontera con Mongolia. Cuatro días después, la investigadora fue hospitalizada en el Hospital Shelekhov, en la ciudad de Irkutsk, con síntomas de neumonía y fue conectada a un respirador. El 2 de octubre, Shipilova fallecía.
El hospital en el que fallecía fue puesto en cuarentena, junto con otros dos de la ciudad y el Hospital Infantil Ivano-Matreninskaya. Hasta el momento se han identificado 197 personas que estuvieron en contacto con la joven, de las que 189 han sido hospitalizadas: 144 en un centro médico, 63 en otro y 12 en el mismo Instituto Antiplaga. El gobernador de la región de Irkutsk Igor Kobzev mencionaba que en primera instancia no se han detectado signos de enfermedad en ellos y que los resultados de las pruebas realizadas fueron negativas.
El Ejecutivo regional ha pedido a los residentes evitar los viajes temporalmente a Shelekhov y a las ciudades vecinas por una muerte por peste –aunque terminarían por eliminar la publicación–.
Una enfermedad «particularmente peligrosa»
Kobzev presidió una reunión de emergencia de la Comisión Sanitaria y Antiepidémica junto con la directora del Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor, en la que se habló de la infección de la investigadora como «particularmente peligrosa». «Todos los contactos identificados se encuentran bajo observación médica», mencionaba Kobzev.
La peste es una enfermedad infecciosa aguda causada por la bacteria Yersinia pestis. Las principales formas de la enfermedad son la bubónica, la neumónica y la septicémica. Con mayor frecuencia, los seres humanos se infectan por la picadura de pulgas infectadas en roedores. En el caso de la neumónica –como en este caso– la transmisión es de persona a persona a través de las vías respiratorias. Los principales síntomas son fiebre, dolor de cabeza, debilidad y «una neumonía de rápida evolución con dificultad para respirar, dolor de pecho, tos y, en ocasiones, mucosidad sanguinolenta o acuosa», de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.
Hay que retroceder hasta el año 2016 para encontrar el último caso registrado en Rusia. Fue un niño de 10 años en Altai, que contrajo la enfermedad después de descuartizar una marmota a través de una herida que tenía abierta en la piel. El menor sobrevivió por el tratamiento. Sin embargo, en Mongolia continúan los focos de peste. Tan solo en 2023, el Centro Nacional para el Estudio de las Infecciones Zoonóticas del país identificó 137 brotes de este tipo en 17 regiones del país, incluidas las fronterizas con Rusia.