Fachada del Hospital Donostia de San Sebastián
Muere un hombre con viruela del mono en San Sebastián contagiado por otro paciente
El virus parece haber sido la causa de la muerte del paciente, pese a que este tenía una patología oncológica
Un paciente oncológico ha fallecido en el Hospital Donostia de San Sebastián a causa de mpox, conocido popularmente como viruela del mono. El hombre, de 61 años, se contagió de la enfermedad al compartir habitación con otro varón, que se desconocía que estuviera infectada.
La directora médica del Hospital Donostia, Sara Arévalo, y el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas, Miguel Ángel Goenaga, han ofrecido este jueves una rueda de prensa a las puertas del hospital tras confirmarse el fallecimiento de este varón que, según han indicado, era un paciente «inmunodeprimido».
Goenaga ha matizado que «el hombre falleció con viruela del mono y no por viruela del mono» pero ha señalado que cualquier infección tiene mayores consecuencias en una persona con patologías previas «graves» y defensas «muy bajas».
El facultativo ha considerado «altamente improbable» que puedan aparecer nuevos contagios relacionados con este caso y ha precisado que hay una treintena de personas, la mayoría personal sanitario, que han sido vacunadas por precaución y permanecerán en vigilancia -no en aislamiento- durante un período de 21 días.
El doctor Goenaga ha explicado que el fallecido compartió habitación con un varón que ingresó por una patología de otorrinolaringología y, en unas pruebas, en las que a veces se analizan «muchas cosas», dio positivo en mpox.
Este paciente, que se encuentra «bien», fue «dado de alta inmediatamente, primero porque estaba estable y ya no requería cuidados hospitalarios y, segundo, porque lo mejor era hacer el aislamiento» en su propio domicilio, ha precisado.
El especialista en infecciosas ha indicado que es «muy difícil» determinar cómo se produjo el contagio, ya que habitualmente se da por un contacto estrecho que, en este caso, no se ha producido, por lo que, según ha insistido, ha sido determinante la situación del «receptor», el fallecido, que presentaba patologías «muy serias».
Ha recordado que la mpox es una infección que en principio tiene muy baja mortalidad, en torno al 5 %, y ha apuntado que esta muerte podría ser la primera que está relacionada con la enfermedad en Euskadi.
En cuanto a sus síntomas, generalmente son fiebre, mialgias, adenopatías (inflamación en los ganglios) y erupción en manos y cara similar a la varicela. No obstante, en pacientes inmunodeprimidos puede ser «más grave» y pasar de la piel a «la sangre y las mucosas», ha concluido el experto.