Una mujer con mascarilla pasa frente al instituto de lucha contra epidemias en la ciudad de Irkutsk
Rusia rechaza las noticias sobre una segunda muerte por peste y la UE vigila «muy de cerca» el brote
Niegan que se produjera un accidente en el instituto durante la manipulación de microorganismos y aseguran que una investigación interna confirmó el cumplimiento de todos los protocolos de seguridad
El Kremlin ha rechazado este miércoles las informaciones que apuntan a una segunda muerte relacionada con un posible brote de peste neumónica en Siberia y ha asegurado que «la gran mayoría» de las noticias difundidas sobre el caso son falsas. Moscú insiste en que no existe por el momento ningún riesgo epidémico y pide que la situación se siga exclusivamente a través de las comunicaciones oficiales de las autoridades sanitarias rusas.
«Los medios ahora dan muchas noticias y la gran mayoría de las que publican sobre esa situación son información falsa», afirmó el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa telefónica diaria. El Kremlin ha insistido en los últimos días en llamar a la calma y ha asegurado que ha informado «debidamente» a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La controversia comenzó tras la muerte, el pasado 2 de octubre, de una mujer de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente. Rospotrebnadzor, el organismo ruso encargado de la protección del consumidor y la vigilancia sanitaria, mantiene que falleció a causa de una «neumonía de etiología desconocida», pero no de peste. Posteriormente se detectaron dos casos de covid-19 y otros dos de infección por rinovirus entre las personas que habían estado en contacto con ella.
Desde el primer momento circularon dos hipótesis sobre el origen de la enfermedad. Una apuntaba a que la mujer podía haberse contagiado de peste neumónica, causada por la bacteria Yersinia pestis, durante un reciente viaje a Tailandia. La otra señalaba una posible exposición accidental a patógenos en su lugar de trabajo.
Rospotrebnadzor ha negado que se produjera un accidente en el instituto durante la manipulación de microorganismos y ha asegurado que una investigación interna confirmó el cumplimiento de todos los protocolos de seguridad. El organismo también ha destacado que la fallecida estaba vacunada y presentaba una fuerte inmunidad frente a posibles infecciones.
Según las autoridades rusas, la situación epidemiológica en la región de Irkutsk es «tranquila» y no existen actualmente «riesgos epidémicos». Más del 90 % de las personas que tuvieron contacto con la fallecida ya han sido analizadas y, tras cerca de 5.000 pruebas de laboratorio, no se ha detectado «ningún microorganismo patógeno peligroso».
La UE mantiene la vigilancia
Pese a las garantías ofrecidas por Moscú, la Unión Europea ha decidido mantener una vigilancia estrecha sobre la situación. El Comité de Seguridad Sanitaria de la UE abordó este miércoles la muerte de la investigadora y sus posibles vínculos con la peste durante un «diálogo estratégico» en el que participaron representantes de la Comisión Europea, los Estados miembros, el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) y la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA).
Bruselas reconoció que dispone de información limitada y que está recurriendo a la OMS como principal vía para conocer los detalles del caso, ante la ausencia de canales directos de comunicación con las autoridades rusas. «Seguimos la situación muy de cerca», señaló una portavoz de la Comisión Europea, que añadió que el comité podrá volver a reunirse si fuera necesario.
Por ahora, la Comisión considera que «no hay pruebas de una transmisión sostenida entre humanos» que pueda provocar una mayor propagación de la enfermedad y obligar a adoptar medidas adicionales. «No vamos a correr ningún riesgo», señaló la Dirección General para la Seguridad Sanitaria y de Alimentos de la CE.
La OMS, por su parte, mantiene una posición prudente. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que la organización todavía no dispone de «una imagen completa» de lo ocurrido y ha solicitado a Rusia información adicional sobre las pruebas realizadas a la fallecida y a sus contactos, así como sobre las medidas de salud pública adoptadas.
Según la información transmitida inicialmente por Moscú, no se ha registrado recientemente ningún caso de peste en Irkutsk ni se han encontrado patógenos de alta peligrosidad entre los contactos. Sin embargo, la OMS ha reclamado un intercambio de información «rápido, completo y transparente» para poder evaluar correctamente el riesgo.
Mientras tanto, Estados Unidos ha adoptado una posición más preventiva. Su Embajada en Moscú ha emitido una alerta a sus ciudadanos por el posible brote de peste neumónica y les ha instado a abandonar Rusia lo antes posible.