Olga Matute durante su intervención en el Parlament de Cataluña en febrero de 2024
Los casos de desahucio que acabaron en suicido y sobre los que el Gobierno de Sánchez no se pronunció
Los socialistas han guardado silencio sobre varios casos de suicidio que apenas recibieron cobertura mediática
Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada hace unas semanas, murió este jueves tras haber estado 15 días hospitalizada. El Gobierno de Pedro Sánchez y dirigentes del PSOE han aprovechado esta muerte para cargar contra PP y Vox por votar en contra de los decretos de vivienda que se tumbaron el pasado viernes en el Congreso. Además, los socialistas han politizado este caso para tratar de sacar rédito político de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Sin embargo, en España se han registrado solo en el primer trimestre de este 2026 hasta 4.005 desahucios, lo que supone una media de 44 casos y medio al día. Algunos de los afectados han acabado suicidándose por la situación y ni el Ejecutivo de Sánchez ni los dirigentes del PSOE se han pronunciado sobre ello.
Un caso que apenas recibió cobertura mediática fue el de Olga Matute, una vecina de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) con dos hijas que se quitó la vida a los 54 años que se suicidó el pasado 7 de septiembre. Tomo está trágica decisión cinco meses después de haber sido desahuciada del piso en el que residió durante más de 20 años.
Matute llegó a acudir en febrero de 2024 a una comisión de estudio sobre la salud mental del Parlament de Cataluña para contar su caso y pedir ayuda a las instituciones. En su intervención, reconocía que estaba teniendo dificultades para «cubrir las necesidades básicas», admitiendo además que había caído en «un pozo muy profundo» tras llevar varios años en el paro.
En esa misma comisión, explicó también que sus principales problemas se debían a un desahucio que, como ella misma reconocía, iba a producirse más pronto que tarde y que no tenía la opción de acceder a otra vivienda. La misma Matute contaba que solo pensaba en suicidarse, pero que no lo hacía por sus dos hijas, de las cuales una de ellas era todavía menor de edad.
Olga Matute finalmente se suicidó y su caso apenas transcendió. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ni se pronunció al respecto. El dirigente socialista sí que puso un mensaje en las redes sociales tras el fallecimiento de Maricarmen. Tampoco se hicieron acampadas en las plazas de las ciudades de España por ella.
Un hombre se suicidó tras llevar 30 años viviendo en su piso con su esposa
En otra parte de la provincia de Barcelona, en este caso Sabadell, un hombre de 70 años se suicidó tras ser desahuciado de su casa de alquiler. Ocurrió en marzo de 2024. Una comitiva judicial le sacó de su casa en la que vivía desde hace 30 años con su esposa, con movilidad reducida.
Este lanzamiento se produjo después de que el matrimonio llevase meses sin pagar el alquiler. Álex optó por quitarse la vida tras no soportar la presión de quedarse en la calle con su mujer, según informó en su momento la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en un comunicado. La misma asociación reveló también que el matrimonio «no tenía ninguna solución ni alternativa habitacional».
Imagen de archivo de un grupo de activistas intentando parar un desahucio
El desahucio se produjo un martes. Una comitiva judicial, que no estaba acompañada por los Mossos, se presentó en el piso del matrimonio. La mujer de Álex llevaba años enferma y tenía movilidad reducida, hasta el punto de que permanecía la mayor parte del tiempo en la cama. Álex abandonó el piso, mientras su esposa se quedó dentro en la cama. La comitiva judicial llamó a los Mossos con el fin de preparar la salida de la mujer, pidiendo la intervención de una ambulancia y de los servicios sociales. Unos minutos después, la policía autonómica informó de que Álex se había quitado la vida en un parque cercano a su vivienda. La mujer tuvo que ser ingresada después y de forma permanente en el hospital.
Dos hermanas se suicidaron horas antes de ser desahuciadas
Unos meses después, en julio de 2024, dos hermanas se suicidaron horas antes de ser desahuciadas de su piso de Barcelona. Las dos mujeres se precipitaron por un patio interior del edificio, ubicado en el distrito de Sant Andreu de la Ciudad Condal. Lo hicieron a las cuatro de la mañana de un lunes, horas antes de que se produjese el primer intento de desahucio por impago del alquiler, que estaba previsto para las 11:00 horas de aquel lunes.
Las dos hermanas, de 64 y 54 años respectivamente, dejaron una nota junto al oficio del juzgado que ordenaba el lanzamiento. Las dos mujeres vivían en un piso de alquiler propiedad de un particular, en el que únicamente estaba empadronada una de ellas, y era la tercer subrogada en la vivienda. El propietario presentó la demanda unos meses antes, en mayo de 2023, por impago durante dos años, alegando que ambas le adeudaban 9.000 euros.
Los vecinos del edificio aseguraron que la familia de las dos hermanas vivía desde hacía años en el edificio, de un mismo propietario, en un piso que primero alquilaron los padres de ambas. Explicaron además que la madre falleció tras contraer Covid en febrero de 2021, y que posteriormente se quedaron ambas solas a vivir en la vivienda. La fecha coincidía con el inicio del pago del alquiler.
Imagen de archivo de un intento de desahucio
El Servicio de Intervención y Mediación en Situaciones de Pérdida de Vivienda y Ocupación de Barcelona (SIPHO), la unidad municipal encargada de mediar en este tipo de casos para evitar los desahucios, acudió previamente y en varias ocasiones al domicilio para certificar la vulnerabilidad de las dos hermanos, pero nunca pudieron contactar con ellas.
Un hombre de 73 años volvió a su casa tras ser desahuciado para suicidarse
En junio de 2025, un hombre de 73 años se suicidó después de ser desahuciado en el barrio del Raval, en Barcelona. La comitiva judicial se presentó ese jueves a primera hora de la mañana, sin el apoyo de los Mossos puesto que iba a ser un desahucio sin incidentes en teoría. Los agentes de la Policía autonómica sí que se presentaron finalmente debido a la actitud poco colaboradora y nerviosa del hombre.
A mediodía, el lanzamiento finalizó sin incidentes. Sin embargo, el hombre, originario de Argelia, volvió a entrar al piso a las 18:00 horas del mismo día, haciendo saltar la alarma que se había instalado en la vivienda. Los agentes de los Mossos volvieron al lugar para intentar convencerle de que se tenía que ir. En ese momento, el hombre, N. B., pidió que le dejaran coger su ropa, instante que aprovechó para salir corriendo y saltar por el balcón. Varios policiales intentar auxiliarle tras su caída, pero nada pudieron hacer para salvarle la vida. El piso donde vivía el hombre era propiedad de un particular, que presentó una demanda previamente para desalojarlo de sus ocupantes.
El juzgado admitió su demanda y los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona acudieron al domicilio para elaborar un informe sobre la situación del hombre, que se negó a recibir ayuda.
Un hombre de 83 años se disparó en la cabeza antes del desahucio
El 22 de octubre de 2025 un hombre de 83 años murió después de que se disparase en la cabeza cuando iba a ser desahuciado de su vivienda de Torremolinos (Málaga).
El hombre, Albert B., de nacionalidad alemana, perdió la propiedad en 2022 y se había negado a abandonarla tras acumular una deuda de 2.700 euros. Los vecinos le demandaron después de que no pagase las cuotas de la comunidad. El primer intento de desahucio de su piso se produjo en julio de 2023 por orden del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. En aquel entonces el hombre se negó a abandonar la vivienda en presencia de la comitiva judicial. El hombre de nacionalidad alemana pidió que se le reconociese su situación de vulnerabilidad, a lo que el juez se negó a concederle, alegando que disponía de recursos económicos. Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Torremolinos intentaron contactar con él, pero no le localizaron.
El 23 de octubre de 2025 se procedió al segundo intento de desahucio. En esta ocasión, los funcionarios judiciales acudieron acompañados por la Policía. Albert B. les abrió la puerta y les dijo que esperasen unos minutos afirmando que tenía que vestirse, momento que aprovechó para ir a su habitación y dispararse en la cabeza con un arma de su propiedad para evitar ser desahuciado. Los servicios sanitarios le trasladaron al Hospital Universitario de Málaga, pero murió poco después de ingresar.
Imagen de archivo de un intento de desahucio
El Ayuntamiento de Torremolinos, liderado por la alcaldesa Margarita del Cid (PP), sí que expresó su consternación por el fallecimiento de este hombre, mostrando su «sincera desolación por lo sucedido». El Consistorio recordó también que «cualquier mayor o persona conocedora de una situación de riesgo de exclusión puede dirigirse a los Servicios Sociales y se le facilitarán todos los medios posibles para tratar de resolverla».
Un hombre de 60 años deja una nota de suicidio antes de ser desahuciado
El pasado 1 de octubre un hombre de 60 años fue encontrado muerto en el interior de un taller de zapatería en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), cinco días antes de que fuese desahuciado por impago del alquiler del local. Y es que el hombre dormía de forma frecuente en el interior del local por sus circunstancias laborales
La víctima, Javier dejó una nota en la que aludía al proceso de desahucio, revelando que tenía que dejar el local antes del 5 de octubre. En la nota señaló también que se quitaba «la vida fruto del próximo desalojo» y que había decidido suicidarse «porque iba a ser desahuciado y no tenía capacidad de paralizar el proceso».
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) confirmó que había recibido la demanda y la fecha del desahucio. Los Mossos alegaron posteriormente que la zapatería estaba en funcionamiento y que la víctima era el propietario del local. La policía autonómica aseguró además que el hombre solía quedarse ocasionalmente a dormir allí por motivos laborales, aunque no era su domicilio habitual y que disponía de otra vivienda en Hospitalet de Llobregat.
Una exconcejal del PSE en Barakaldo se suicidó
En noviembre de 2012, una mujer de 53 años falleció en la localidad vizcaína de Barakaldo cuando iba a ser desahuciada de su vivienda. La comitiva judicial encargada de ejecutar la orden de lanzamiento, enviada por el juzgada de primera instancia número 4 de Barakaldo, se encontró la puerta abierta del domicilio abierta tras acceder al edificio desde la calle. La víctima les dio acceso al portal y se encaramó a una silla para posteriormente arrojarse al vació por la ventana desde el segundo piso del inmueble, antes de que la comitiva judicial entrara en su casa para ejecutar la orden de desahucio.
Imagen de archivo de un grupo de antidisturbios ejecutando un desahucio
En esta ocasión el PSOE del País Vasco sí que le trasladó el pésame a la víctima. Y es que la mujer fue Amaia Egaña, la que fuera concejal del PSE-EE en la localidad guipuzcoana de Eibar en 1983. Fue además esposa del exconcejal socialista del Ayuntamiento de la localidad ,José Manuel Asensio. La pareja tenía un hijo de 21 años en común. Amaia trabajaba desde hacía casi 30 años en la empresa de transportes Bizkaibus, en la sección de Recursos Humanos.
Los socialistas vascos publicaron un comunicado en el que expresaban sus «más sinceras condolencias» a los familiares y amigos de la fallecida. En este comunicado recordaron que la fallecida era hija de Ramón Egaña, histórico militante y presidente de la agrupación socialista de Eibar.
El entonces lehendakari en funciones Patxi López aseguró que se encontraba «destrozado» por el suicidio de Amaia Egaña, remarcando que era amiga suya. El dirigente socialista abogaba a través de un mensaje en las redes sociales por buscar «una solución» al problema de los desahucios porque «no se puede jugar con la vida de la gente así». «Los desahucios se están convirtiendo en la cara más cruel de la crisis», añadió.