Qamile Marra, de 117 años, sostiene una fotografía en blanco y negro de su juventud
La posible mujer más longeva del mundo vive en Albania y tiene una rutina que apenas ha cambiado en 117 años
Durante su vida ha conocido la monarquía, la dictadura comunista y la posterior llegada de la democracia
A sus 117 años, Qamile Marra mantiene una rutina que apenas ha cambiado con el paso del tiempo. Cada mañana se levanta temprano para limpiar el patio, cuidar las flores y atender a sus gallinas en Ferras, una pequeña localidad albanesa situada a unos 100 kilómetros de Tirana. Allí vive con su hijo, de 80 años, mientras su familia intenta que el Guinness de los Récords verifique su edad y la reconozca como la mujer más longeva del mundo.
La documentación de la anciana sitúa su nacimiento el 19 de agosto de 1909, cuando Albania todavía formaba parte del Imperio otomano. De confirmarse oficialmente esa fecha, sería dos días mayor que la británica Ethel Caterham, que ostenta el récord desde 2025.
Entre los documentos que respaldan su edad figuran un certificado de nacimiento expedido en 1945, un pasaporte de 1978 y su actual documento de identidad, cuya validez se prolonga hasta 2072. Sin embargo, según informa AFP, todavía sería necesario recurrir a los archivos de la época otomana para completar la verificación.
La albanesa ha pasado casi toda su vida en el mismo entorno rural. Durante décadas trabajó en el campo y se ocupó de los animales, una actividad que ha dejado paso a una rutina más pausada, aunque sigue dedicando buena parte de la mañana a las tareas domésticas y al cuidado de su huerto. De él obtiene frutas y verduras que forman parte de su alimentación habitual.
Después de terminar sus quehaceres, acostumbra a sentarse a tomar café. También guarda hojas de albahaca en los bolsillos para disfrutar de su aroma, una costumbre que mantiene pese a su avanzada edad. Al hablar de su trayectoria vital, resume su filosofía con una reflexión: «La vida es como una brizna de hierba. Hay que saber mantenerse fuerte», explica a AFP.
Qamile Marra junto a su hijo de 80 años
Su hijo asegura que su madre nunca ha tenido que acudir al médico ni tomar medicamentos. Ambos salen a pasear entre los árboles frutales que rodean la vivienda, donde la anciana conserva una fotografía de cuando tenía 18 años. Todavía recuerda episodios de su juventud, aunque a veces le resulta difícil precisar cuándo sucedieron.
Siete hijos y una vida entre tres sistemas políticos
La historia de la anciana recorre más de un siglo de transformaciones en Albania. Durante su vida ha conocido la monarquía, la dictadura comunista y la posterior llegada de la democracia. También ha visto crecer a cinco generaciones de su familia y ha sacado adelante a siete hijos junto a su marido, fallecido hace 36 años.
Su matrimonio fue concertado, pero ella sostiene que con el tiempo surgió el cariño entre ambos. «Si no, ¿cómo habría podido tener siete hijos con él?», recuerda entre risas, según recoge AFP.
Su avanzada edad también le ha ocasionado algún contratiempo administrativo. Cuando cumplió 100 años, el ayuntamiento llegó a suspender temporalmente su pensión porque, según relata su hijo, las autoridades no creían que siguiera viva. Más recientemente, ha recibido una pensión especial en reconocimiento a su longevidad.
Mientras su familia reúne la documentación necesaria para que el Guinness de los Récords confirme oficialmente sus 117 años, ella continúa centrada en su vida cotidiana. Lejos de preocuparse por los récords, afronta el paso del tiempo con serenidad y atribuye su destino a la voluntad divina. «Vivir o morir es la voluntad de Dios. Disfruto de la vida. Es tan bonita como una montaña llena de flores», afirma.