La pequeña Millie en el hospital
Una bebé prematura de 27 semanas recibe el alta en Reino Unido: el ejemplo que desmonta a los abortistas
El corazón del embrión comienza a latir aproximadamente entre los 22 y 23 días después de la concepción
A pesar de que cada vez más ciudadanos tratan de atentar contra la vida de los más indefensos, la realidad es que todavía sigue ganando. Se ve en ejemplos como el de Mille, una pequeña que nació con tan solo 27 semanas de gestación y, gracias al cuidado de los médicos durante nueve semanas, ha recibido el alta hospitalaria y está sana en su casa junto a sus padres y su hermana mayor. Este ejemplo desmonta a los abortistas, que consideran que el feto es un «conjunto de células» que no padece.
La pequeña Millie decidió dar la bienvenida a este mundo de forma inesperada en agosto y con tan solo 1 kilogramo. Debido a su corta edad y desarrollo, ya que nació con 27 semanas, sus padres no pudieron verla nada más que al nacer. Inmediatamente se la llevaron a la incubadora para tratar de salvarle la vida. No podían abrazarla, no podían cogerla, para ellos, relata el padre a LifeNews, fueron semanas muy duras. Sin embargo, a principios de octubre pudieron llevársela a casa. Estaba perfecta.
Esta situación no era nueva para los padres. Su primera hija, Maya, nació en noviembre de 2022 también prematura, con 31 semanas y 1,42 kilos. Cuatro años después, al igual que la nueva integrante de la familia, está perfecta. De hecho, consciente de lo que ha pasado, está muy involucrada con ayudar a sus progenitores.
Las hermanas
Ahora, después de todo lo vivido, los padres han decidido recaudar dinero para Tiny Lives, una organización benéfica del Reino Unido que ofrece apoyo práctico y emocional a familias con recién nacidos prematuros o enfermos en el Servicio Neonatal de Newcastle y en el noreste de Inglaterra. ¿La razón? Les ayudaron a superar todas las dificultades durante la etapa del hospital.
Tal y como afirma el padre a la web provida, como familia experimentaron de primera mano «la increíble atención y el apoyo» que ofrecen a los bebés prematuros y a sus familias. Así, quiere reconocer a las «increíbles personas» que cuidan a los bebés, puesto que son capaces de calmar a los familiares en medio de «la incertidumbre, las largas jornadas».
A ellos les ofrecieron, por ejemplo, pases para el aparcamiento del hospital (que es privado) y un paquete de ayudas básicas: «Nos proporcionaron muchas cositas que lo hicieron todo más fácil y nos tranquilizaron, ya que la primera vez que tuvimos un bebé prematuro, no sabíamos absolutamente nada», recuerda.
Este caso –que no es aislado– recuerda que, aunque el Ejecutivo denomine al feto como un «conjunto de células», lo cierto es que es mucho más: es una vida. Y es que el corazón del embrión comienza a latir aproximadamente entre los 22 y 23 días después de la concepción. De hecho, ya se percibe en la primera ecografía de control.