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Un derecho visto desde el radarX

El ‘derecho’, la peligrosa tormenta que puede recorrer cientos de kilómetros y causar daños como un huracán

Aunque pueden aparecer en cualquier época del año, las condiciones son especialmente favorables durante julio y agosto

Varias comunidades han permanecido los últimos días en aviso por fuertes tormentas. Destacan especialmente las que se produjeron el jueves en la Comunidad Valenciana, donde un reventón húmedo generó vientos de hasta 140 kilómetros por hora y lluvias torrenciales en localidades como Alcira, Cullera o Carcagente.

Este fenómeno forma parte del vocabulario meteorológico –junto con dana o ciclogénesis explosiva, por ejemplo–, que ya se ha incorporado poco a poco al lenguaje cotidiano gracias a la divulgación de expertos y organismos especializados. Conocer estos términos permite comprender mejor qué fenómeno atmosférico se está produciendo y, sobre todo, qué riesgos puede entrañar.

Sin embargo, existen otros fenómenos mucho menos conocidos por el gran público. Es el caso del derecho, un sistema tormentoso poco habitual pero potencialmente muy destructivo que puede generar vientos huracanados, fuertes precipitaciones y tormentas eléctricas durante varias horas. Además, estas estructuras pueden desplazarse a gran velocidad y recorrer cientos de kilómetros.

Desde el punto de vista meteorológico, un derecho es un sistema convectivo de tormentas organizado, generalmente dispuesto en forma lineal y con un desplazamiento rápido. Sus efectos sobre el terreno pueden ser especialmente severos debido a la intensidad y extensión de los vientos que genera.

Según explica el meteorólogo de TVE Gabriel G. Valcárcel, el fenómeno puede desarrollarse cuando una vaguada de aire frío interacciona con una masa de aire cálido y húmedo. El aire frío se introduce en la masa cálida y favorece su ascenso, creando las condiciones necesarias para el desarrollo de una gran estructura tormentosa. El resultado puede ser una auténtica 'megatormenta', capaz de avanzar rápidamente y dejar a su paso fuertes lluvias, aparato eléctrico y rachas de viento que pueden alcanzar los 160 kilómetros por hora.

Daños similares a los de un huracán

La principal peligrosidad de los derechos reside en sus vientos rectilíneos, que pueden mantener una enorme intensidad durante largos recorridos. Por ello, sus efectos pueden llegar a provocar daños comparables a los de fenómenos mucho más conocidos, como tornados o incluso huracanes de categoría 3.

Su formación requiere un ambiente cálido, húmedo e inestable y, aunque pueden aparecer en cualquier época del año, las condiciones son especialmente favorables durante julio y agosto. El nombre del fenómeno procede precisamente del castellano 'derecho', en alusión a la trayectoria rectilínea de los vientos. A diferencia de un tornado, en un derecho no existe una rotación visible del aire, aunque la intensidad de sus rachas puede ser igualmente destructiva.

Uno de los episodios más conocidos se produjo el 29 de junio de 2012 en Estados Unidos. El sistema atravesó una extensa zona desde Illinois hasta Washington D.C. y dejó a más de cuatro millones de personas sin suministro eléctrico. Aunque los derechos son mucho más habituales en Norteamérica, especialmente en el Medio Oeste estadounidense, también pueden producirse en España.

De hecho, el Mediterráneo occidental ya sufrió un episodio especialmente intenso en agosto de 2022, cuando una estructura de estas características provocó vientos huracanados en diferentes puntos de Baleares.

Más recientemente, hace poco más de un año, otro derecho se formó en las inmediaciones de las Islas Baleares y avanzó rápidamente hacia Italia. El sistema dejó lluvias intensas, fuertes vientos y numerosas descargas eléctricas, con especial incidencia en Córcega. Desde su formación en el entorno de las islas españolas hasta alcanzar la isla francesa transcurrieron apenas cuatro horas, antes de continuar su desplazamiento y terminar disipándose cerca de Eslovenia.

Pese a que son fenómenos poco frecuentes, su gran extensión y capacidad destructiva los convierten en uno de los sistemas convectivos más peligrosos. Para identificar un derecho deben cumplirse determinados criterios, entre ellos que los daños provocados por el viento se extiendan a lo largo de más de 640 kilómetros y que se registren rachas superiores a 120 km/h.

Por este motivo, es en el norte de América donde se registran con mayor frecuencia. En el Medio Oeste de Estados Unidos, el encuentro entre masas de aire frío de origen polar y aire cálido y húmedo procedente de zonas tropicales crea un escenario especialmente favorable para el desarrollo de estas enormes estructuras tormentosas.